Con la llegada de los días de intenso frío a nuestra provincia, se multiplicaron los casos de personas atendidas en los centros de salud o por el servicio de emergencia, debido a principios de asfixia con monóxido de carbono, en muchos casos, por el empleo inadecuado de los artefactos a gas.

“Es importante controlar permanentemente el funcionamiento de los artefactos que son alimentados a gas, tanto antes de comenzar a usarlos, como en cada ocasión que se los enciende”, advirtió la licenciada Mónica Rodríguez, gerente de Gasnor en Santiago del Estero.

Una de las principales recomendaciones para las familias, es que “no utilice hornallas u hornos de las cocinas para calefaccionar los ambientes, porque este no es su propósito, y es muy riesgoso”.

“Siempre recomendamos a la gente que instale sólo artefactos aprobados por los institutos avalados por Enargas, y que en todos los ambientes en los que hay artefactos a gas debe haber rejillas de ventilación permanente”, precisó la licenciada Rodríguez.

Una de las principales premisas en el hogar para evitar sufrir consecuencias graves, es “realizar anualmente una revisión de los artefactos de la vivienda por un gasista matriculado”.

Llama azul; “Hay algo que la gente en su casa siempre tiene que tener en cuenta, y es que la llama del artefacto a gas, sea cocina, calefactor o calefón, tiene que ser azul, siempre. Si el color de la llama es amarillo, anaranjado o rojo, es porque el artefacto está funcionando mal. En ese caso, se debe llamar a un gasista matriculado para que revise el estado de las instalaciones”, enfatizó la gerente de Gasnor.

Respecto del estado de las instalaciones de la casa, la licenciada Rodríguez precisó que uno de los puntos más importantes, es que “debe haber una muy buena ventilación, y hay veces en las que por distintas circunstancias se obstruyen estas vías, y ello puede ocasionar problemas”.

“Las rejillas de ventilación siempre se colocan como para que haya un cruce de aire en la habitación donde está el artefacto, y a causa de alguna obra que se hizo en la casa, o la suciedad de pájaros, se taponan, por lo que ese es algo que deben controlar antes de que llegue la época de frío en que se utilizan estos artefactos”, amplió.

De todos modos, remarcó que siempre es oportuno controlar el estado de las ventilaciones, para no lamentar consecuencias.

Rodríguez insistió en que el uso de la cocina para calefaccionar “no está bien”.

“Muchas veces, en los hornos hay restos de comida, los que cuando se calientan pueden emanar huno o gases que pueden ser perjudiciales, y además, si no tienen un buen funcionamiento, se apagan la llama, no se advierte y el gas sigue saliendo”, dijo.

Con el propósito de aportar a evitar accidentes con el uso de artefactos a gas, expertos de Gasnor brindaron ayer una capacitación sobre prevención de las intoxicaciones con monóxido de carbono, de la que participaron bomberos, defensa civil y Sease.

 

Por Mercedes