El Juzgado en lo Concursal, Societario y Registral realizó una intensa gestión a lo largo de este año, a pesar de los contratiempos que impuso el contexto extraordinario en que desarrolló sus actividades habituales.
Sobre el particular, el Dr. Fernando Drube, titular de dicho organismo, afirmó que “concluimos este período con la satisfacción de haber dado respuestas inmediatas a los requerimientos de los ciudadanos”.
“En cuanto a los trámites registrales, a pesar de los distintos contratiempos, podemos señalar que en el último mes logramos decretar o proveer los escritos, dentro de los cinco días de su presentación, tal como sucedía antes de la pandemia”, aseveró.
Al efectuar una evaluación de la labor efectuada en el contexto extraordinario, el magistrado destacó el gran esfuerzo del personal por cumplir con las metas definidas por las autoridades del Superior Tribunal de Justicia, así como también la permanente colaboración de profesionales y técnicos informáticos para adaptarse al trabajo remoto y virtual.
Luego, en diálogo con el Área de Prensa del Poder Judicial, detalló que en su repartición se desarrollan dos actividades centrales: la del Juzgado y la del Registro.
Con respecto a éste último, comentó que “se siguió con las mismas demandas habituales, porque había que confeccionar las certificaciones que las empresas necesitaban para seguir con las obras públicas que estaban ejecutando, las contrataciones bancarias que requieren información societaria, a lo que se dio respuesta a través del sistema virtual”.
En cuanto a la atención de profesionales, la efectuaron a través del sistema de turnos on line y por medio de las Receptorías Externas.
En relación al Juzgado Concursal, Drube reconoció que su desenvolvimiento se vio condicionado porque “estos procesos son complejos, ya que involucran a un universo de personas, ya que no es un sujeto contra otro, como en otros ámbitos jurisdiccionales”.
“Todas esas personas, continuó, normalmente participan en los procesos a través de abogados y contadores, que deben hacer gestiones o presentaciones fuera del edificio de Tribunales, como en el domicilio o estudio del síndico, lo que se complicada porque la circulación estaba restringida en cierto momento”.
Como consecuencia directa de esta situación, el profesional manifestó: “Esto nos obligó a cambiar nuestro sistema de trabajo, adaptar los plazos, utilizar otros canales de comunicación y modos para enviar la documentación que permitiera avanzar en los procesos judiciales”.
Sobre los sistemas electrónicos o virtuales implementados, consideró que “se trata de un cambio positivo, que implica el uso de estos mecanismos en reemplazo del expediente en soporte papel, y la comunicación por canales virtuales”.
“Es el comienzo de una transformación avanzada, que debería permitir el funcionamiento del Registro de manera electrónica y remota, existiendo nuevas herramientas que facilitarán la interrelación entre la institución y los ciudadanos o profesionales”, cerró su apreciación.

Rodo Claramonte