La directora Nacional de Fortalecimiento Institucional, Victoria Colombo, detalló el trabajo que realizan con las organizaciones comunitarias, cómo se desarrolla el Programa Hogar, cómo se establece la tarifa diferencial para entidades de bien público y cuál es la planificación para la post pandemia.
1- ¿En qué consiste el trabajo que desarrollan desde la Dirección Nacional de Fortalecimiento Institucional?
La Dirección Nacional de Fortalecimiento Institucional depende de la Secretaría de Inclusión Social a cargo de Laura Alonso. Tiene a su cargo la Dirección de Gestión de proyectos para la sociedad civil y el Centro Nacional de Organizaciones de la Comunidad (CENOC). Además, contamos con un Área de Diversidad y Géneros que trabaja transversalmente capacitando distintas áreas del ministerio y otros organismos.
Desde el comienzo de la gestión, nos propusimos fortalecer y visibilizar el trabajo que llevan adelante las organizaciones de la sociedad civil con una mirada más participativa, de inclusión social y de desarrollo territorial.
Desde la DNFI, concebimos la política pública y la gestión pública con un compromiso social y responsabilidad solidaria, por eso nos propusimos recuperar la experiencia institucional de nuestro Ministerio en el trabajo con las organizaciones comunitarias.
2- ¿Cómo articulan las acciones en el territorio con las organizaciones comunitarias?
Hay dos grandes ejes de trabajo en el fortalecimiento de las organizaciones comunitarias: por un lado, el fortalecimiento institucional propiamente dicho de las organizaciones, su formalización, acompañarlas a mejorar sus capacidades internas y organizativas, y por el otro promover y fortalecer los proyectos sociocomunitarios y de desarrollo territorial que las organizaciones despliegan en sus comunidades. Sobre esta base es que estamos construyendo las líneas estratégicas de abordaje de la DNFI poniendo el foco en las organizaciones comunitarias pero con el impacto en las poblaciones vulnerables que asisten.
Sumado a esto, nos planteamos como clave el acercamiento de los ámbitos gubernamentales de todas las jurisdicciones del país a las organizaciones de sus comunidades por eso queremos poner en valor espacios de participación, diálogo e intercambios, que acerque las voces de representantes de las organizaciones como miembros de una comunidad organizada, lo que permitirá no solo tener un diagnóstico real de la situación en los territorios más vulnerables, sino también un diálogo institucional que ayude a fortalecer los programas y políticas sociales ya existentes, a través de la adecuada información y a formular nuevas políticas públicas de inclusión social con mecanismos de participación. En este sentido, venimos manteniendo encuentros con redes y colectivos de organizaciones de la sociedad civil y áreas institucionales locales para pensar y construir propuestas en el escenario de post pandemia.
3- ¿De qué se trata el Programa Hogar y la Tarifa diferencial, y a quién beneficia?
El Centro Nacional de Organizaciones de la Comunidad (CENOC) tiene asignada entre sus funciones, vitales y originarias, la de registrar organizaciones de la comunidad a través del Registro Nacional Obligatorio de Organizaciones, como modo de acceso a diversos programas públicos. Estamos actualizando el CENOC en su vínculo con las organizaciones de la sociedad civil y como articulador y enlace que facilite a las organizaciones el acceso a programas de gobierno.
La Ley 27.218 crea el Régimen Tarifario Específico para Entidades de Bien Público, y mediante la Resolución 218 de la Secretaría de Energía se establece que para el otorgamiento de los beneficios del cuadro tarifario específico, las Entidades de Bien Público deberán inscribirse previamente en el CENOC. Venimos articulando con los entes, las provincias, la Secretaría de Energía porque consideramos fundamental promover el acceso a las organizaciones. Hoy mediante circuitos específicos con las áreas correspondientes hemos ampliado y facilitado el acceso a clubes de barrio, centros de jubilados, cooperativas, fábricas recuperadas. El régimen diferencial para el acceso al gas envasado también está contemplado en la ley.
En este contexto de pandemia, comedores, merenderos, centros comunitarios y centros infantiles cumplen un rol esencial de asistencia alimentaria. Logramos incorporarlos al Programa Hogar para entidades de bien público lo que permite que mediante una solicitud puedan acceder al subsidio para la compra de gas envasado.
4- El ministro Daniel Arroyo remarca la importancia de la gran red social que existe en el país. ¿Cuánto tuvo que ver en el marco de la pandemia y cómo podría calificarla?
La tarea que hoy viene desarrollando el ministerio a cargo del ministro Daniel Arroyo es inmensa y esencial. Cada sector y área despliega las herramientas necesarias para llegar a cada provincia y localidad de nuestro país para asistir y acompañar a las familias más vulnerables. Sabemos de la gran red social de organizaciones comunitarias que tiene la Argentina y que en este contexto de pandemia vienen desarrollando una tarea fundamental de contención, acompañamiento y asistencia.
Hoy desde la Secretaría de Inclusión se viene implementando una política alimentaria para hacer frente a esta emergencia que estamos viviendo y conocemos el importante rol que tienen las organizaciones en sus comunidades.
5- ¿En qué líneas de trabajo y con qué objetivos a mediano y largo plazo, planifican la post pandemia?
Las organizaciones comunitarias con compromiso, dedicación y solidaridad adoptaron un papel central en la asistencia alimentaria, contención psico-social y la construcción de redes comunitarias para resolver situaciones concretas de la población más vulnerable.
Resulta importante en los próximos meses, continuar articulando el trabajo entre organismos gubernamentales (en todos sus niveles), y las organizaciones de la sociedad civil, para fortalecer estrategias comunitarias mediante proyectos que surgen del diagnóstico comunitario. También vamos a profundizar nuestro trabajo de acompañamiento en las formalizaciones y/o regularizaciones de las organizaciones comunitarias en articulación con los gobiernos locales.
6- ¿En estos meses de gestión, con qué realidad se encontraron y de qué depende la reconstrucción del tejido social?
La Argentina viene de cuatro años de políticas neoliberales que golpearon muy fuerte a los ciudadanos y ciudadanas y las organizaciones comunitarias no quedaron exentas de esos impactos negativos.
Lamentablemente la pandemia vino a profundizar las necesidades socioeconómicas de aquella realidad existente, pero por suerte contamos hoy con un gobierno peronista que piensa la gestión pública bajo el concepto de un Estado presente, con políticas públicas direccionadas a los sectores más vulnerables, focalizando en dar respuesta a las problemáticas concretas de hambre y pobreza.
Reconstruir el tejido social implica también reconocer el enorme trabajo que las organizaciones de la sociedad civil han estado realizando en la contención de la pandemia. Son ellas las que sin duda han estado en el territorio acompañando a sus compatriotas en cualquier nivel jurisdiccional de nuestra Nación desde el barrio, el municipio y la provincia.
Desde la DNFI valoramos el rol de aquellas organizaciones de la sociedad civil: organizaciones sociales, políticas, iglesias, sindicatos, ongs, que creen en la solidaridad como camino a la reconstrucción económica. Nadie se salva solo. Hay que profundizar el camino de la articulación entre Estado y organizaciones de la sociedad civil para de manera colectiva, construir escenarios de reconstrucción participativos, de unidad y solidaridad, con la gente adentro y empezado desde abajo como nos marca nuestro presidente, Alberto Fernández.

Rodo Claramonte