Pasadas las 3.30 de la mañana, la Cámara Alta votó a favor de la ley de presupuesto por 45 votos a favor, 24 en contra y 1 abstención.

El interbloque Cambiemos  convirtió en el ley el Presupuesto 2019 en el Senado, con apoyo de parte del interbloque peronista de Miguel Pichetto y de partidos provinciales.

La sanción del Presupuesto le permite al Gobierno dar una doble señal: por un lado, al Fondo Monetario Internacional (FMI), en virtud del polémico acuerdo firmado este año; y por otro, a los países que integran el G20 en la previa de la cumbre que tendrá lugar entre el 30 y el 1ro. de diciembre en Capital Federal.

Entre sus principales variables, la “ley de leyes” prevé para 2019 una inflación interanual del 23% al mes de diciembre; un dólar promedio a 40,10 pesos; y una caída del 0,5% del PBI. Además, el 77% del gasto primario se destinará a servicios sociales, y se estima una caída del consumo privado del 1,6%.

La apertura del debate estuvo en manos del presidente de la Comisión de Presupuesto, Esteban Bullrich (Pro), quien casi como un dogma precisó: “Es falso que consumir es mejor que ahorrar, es falso que ordenar el Estado es ajustar oportunidades y es falso que los recursos del Estado son infinitos”.

El macrista sostuvo que la inflación “no es gratis” y que está vinculada a “un pasado que los argentinos no quieren volver”. “El déficit es el desahorro. Esto no es una herencia recibida, no es culpa de un gobierno o de un partido. Esto viene de más atrás y la única forma de dejarlo atrás es si lo hacemos juntos”, dijo Bullrich.

Por su parte, el jefe del bloque del Frente para la Victoria-PJ, Marcelo Fuentes, sentenció que “el gobierno de Cambiemos solo ofrece a los argentinos más ajuste, precarización, endeudamiento y recesión”.

Sentado a la derecha de la ex presidenta Cristina Kirchner, Fuentes denunció que “es cínico presentar como una virtud los programas de emergencia que crean para paliar la crisis que ellos generaron”.

El neuquino remarcó que “es la primera vez en la historia argentina donde un Presupuesto viene a declarar que el país va a involucionar, y lo presentan como una virtud”, cuando “normalmente un gobierno, ante un panorama como el que describen, busca medidas para evitar esa debacle”.

Durante el debate, algunos senadores del interbloque Argentina Federal adelantaron su rechazo: los pampeanos Daniel Lovera y Norma Durango, que responden al gobernador Carlos Verna, y el jujeño Guillermo Snopek.

Por el contrario, Lucila Crexell, del Movimiento Popular Neuquino, anunció su acompañamiento con el objetivo de “dar señales de gobernabilidad” y de “madurez política”, aunque advirtió que “la cuestión no depende del rechazo o de la aprobación del Presupuesto, sino del fortalecimiento institucional que requiere nuestro país”.

El formoseño José Mayans, quien encabeza el rechazo al proyecto al interior del interbloque peronista, denunció que el Gobierno “ha hecho un endeudamiento brutal” que de acuerdo a este Presupuesto será de “casi 400 mil millones de dólares”.

Además, indicó que “este gobierno ha tenido una de las inflaciones más altas de la historia argentina” y pronosticó que “este año va a ser de casi el 50%”.

Otros integrantes de la bancada presidida por Miguel Pichetto que anunciaron su rechazo son el santafesino Omar Perotti, el chubutense Mario País y la tucumana Beatriz Mirkin, quien este martes abandonó formalmente ese espacio junto al exgobernador José Alperovich.

Mercedes