El Consejo de Derechos Humanos trata temas controvertidos con respecto a países como China, Israel, Venezuela o Nicaragua.

Con el acuerdo de Latinoamérica y Caribe, incluyendo a Cuba y Venezuela, que actualmente son parte del Consejo, la Argentina podría ser elegida hoy para presidir el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, y el candidato es un santiagueño, Federico Villegas Beltrán, tras la votación que definirá la sucesión de la actual presidencia en manos de las islas Fiji.

De concretarse como se espera, será la primera vez que el país ocupe la cabecera del Consejo, donde durante todo 2019 ejerció también por primera vez la vicepresidencia. La alternativa es favorable al Gobierno de Alberto Fernández, en una de las áreas más sensibles de la política local por varias razones.

Se trata de la primera instancia de consenso que debe tener un Estado para ser elegido por los 47 miembros del Consejo.

En el equipo del canciller Santiago Cafiero guardaban extremo silencio el fin de semana, con la intención de que nada falle hasta la votación final de hoy en Ginebra.

Durante el macrismo, Argentina estuvo muy enfrentada a Venezuela, cuyos crímenes se denunciaron sistemáticamente. El Gobierno de Fernández hizo guiños de amistad al chavismo y el contexto actual lo favoreció. Por ejemplo, se retiró del llamado Grupo de Lima que presionaba a Venezuela, en momentos en que ese colectivo de países caía en desgracia al igual que el poder internacional del opositor Juan Guaidó.

Venezuela integra el Consejo de Derechos Humanos y, como Cuba, apoyó a la Argentina en su inminente elección como país presidente.

Con su esquema de donación de vacunas contra el Covid 19 a países en América Latina y Caribe, Argentina también buscó apoyos políticos.

Deberá trabajar con temas conflictivos para el Gobierno

Federico Villegas Beltrán, que es embajador de carrera (trabajó junto a Jorge Taiana cuando este cumplió funciones como canciller de Cristina Kirchner) y representante argentino en el consejo, sería el encargado natural de asumir el cargo en la nueva comisión que se elegirá hoy y que constará de un presidente y cuatro vicepresidentes, representando a cinco grupos regionales.

El Consejo de Derechos Humanos de la ONU suele abordar temas conflictivos para el Gobierno, como las denuncias por violaciones a derechos y garantías en países cuestionados por Washington y la UE, como Venezuela, Nicaragua o Cuba. A diferencia de lo que ocurre en la OEA, donde el embajador Carlos Raimundi supo calificar de «sesgado» el informe de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet (también con sede en Ginebra), Villegas Beltrán suele tener una visión algo más crítica de lo que ocurre en aquellos países.

En una votación del año pasado, por caso, la Argentina acompañó la resolución que instó al régimen de Nicolás Maduro a atender las denuncias de Bachelet sobre torturas y desapariciones en el país caribeño, y pidió elecciones «prontas libres e independientes» en ese país, antes del comienzo de negociaciones para lograr una salida democrática al conflicto entre gobierno y oposición con la intermediación de Noruega.

Aunque hay quienes sostienen que los debates en el Consejo de las Naciones Unidas se van a poner «picantes» porque Estados Unidos también pasa a integrarlo, y allí estarán las posturas contrarias de otros miembros como China, Cuba y Venezuela, el rol de Argentina en la presidencia este año no es el mismo que el de la posición del gobierno de turno. Es decir, que Villegas Beltran estará moderando y dirigiendo los debates, y el tratamiento de las resoluciones pero no puede defender ninguna posición determinada.

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