La implementación de la virtualidad en el sistema judicial constituyó una gestión impulsada por Acuerdo del Superior Tribunal de Justicia, con el objetivo de generar una rápida y eficiente herramienta que permitiera a magistrados, funcionarios, empleados y letrados, desempeñar su actividad cotidiana, reduciendo los riesgos de contagio de COVID-19.
Esta nueva política de trabajo tuvo un impacto positivo, ya que facilitó el desenvolvimiento remoto de las actividades, al tiempo que acortaba distancias y agilizaba el sistema judicial, lo cual pudo comprobarse con el progresivo incremento en la concreción y resolución de audiencias mediante plataformas virtuales.
De esta forma, los procesos judiciales podían resolverse mediante encuentros remotos, que permitían la participación de las partes involucradas con gran rapidez, desde cualquier punto de la provincia.
Este importante progreso, no solo pudo notarse en el Fuero Penal, sino también en el Civil, donde el sistema de oralidad se efectivizó a raíz de la gran facilidad de conectividad que el nuevo sistema de virtualidad generaba.
Un claro ejemplo de ello, se pudo observar en la jornada de este miércoles, en la que se llevó a cabo una nueva audiencia en una causa de interdicto para recobrar la posesión, oportunidad en la que prestaron declaración diez testigos, ubicados en diferentes localidades de la provincia.
En esta oportunidad, la jueza Dra. Sonia Infante del Castaño, quien integra el Colegio de Jueces Civiles II, participó en la audiencia de forma remota, al igual que los abogados defensores y los numerosos testigos.
Finalizadas las exposiciones, la magistrada dispuso un cuarto intermedio, para que en los próximos días se dictaminen las medidas correspondientes y se avance en el proceso judicial, empleado las herramientas tecnológicas y los recursos humanos disponibles.

Rodo Claramonte