El aislamiento social preventivo y obligatorio establecido en el marco de la pandemia, planteó una nueva forma de abordar la temática de violencia de género por parte de los organismos involucrados.
Al respecto, la Dra. Norma Moran, jueza del Juzgado de Género, destacó que el servicio de Justicia que se brinda a la mujer en este nuevo paradigma que implica la virtualidad, tiene efectos positivos en razón que se lleva a cabo una tarea consciente y responsable asistiendo a la víctima las 24 hs.
“El hecho de emplear medios tecnológicos, de ninguna manera significó una merma del trabajo ni un desamparo para la víctima. Los institutos y normas procesales siguen funcionando. El respeto por los derechos de la mujer sigue vigente”, agregó.
Refiriéndose a los efectos de la pandemia en el abordaje de la temática, mencionó que “las inseguridades e incertidumbres de índole económico que trajo aparejada la cuarentena, fundamentalmente para personas con trabajos independientes, provocó el agravamiento de las situaciones de violencia que ya se vivía en el círculo familiar”.
“La violencia de género no es solo física, sino también económica, psicológica, ambiental, es decir abarca un amplio espectro de situaciones donde la mujer es víctima del imputado y sufre aún más cuando se da este tipo de situaciones”.
En tanto, la magistrada indicó que la apertura progresiva de actividades, causó un incremento de denuncias de ex parejas, en razón de la facilidad para transitar y concurrir a lugares donde la víctima frecuenta; trabajo u hogar, para amenazarla o en el peor de los casos provocarle lesiones.
“Las intervenciones realizadas por el Juzgado, por medios tecnológicos, vía telefónica, en caso que la mujer no pueda concurrir al organismo y comunicación constante con la policía para que concurran al domicilio, garantizan el acompañamiento a la víctima conforme lo establecen las leyes provinciales y nacionales”.

Rodo Claramonte