Fernández saludó con el codo a todos los miembros de las Fuerzas Armadas que lo esperaban al ingreso. Luego, procedió a la entonación del Himno Nacional y a la colocación de una ofrenda floral al pie del busto al general San Martín.

El presidente Alberto Fernández encabezó este lunes el acto en conmemoración del 170 aniversario de la muerte del General José de San Martín. Pasado el mediodía, el mandatario argentino ingresó al Regimiento de Granaderos a Caballo, en Palermo, donde celebró la presencia de las mujeres en el Ejército Argentino y aprovechó su discurso para criticar a la oposición.

Previo a las palabras del Presidente, se realizó un minuto de silencio en homenaje al Padre de la Patria. En el acto estuvieron presentes los embajadores de Chile y Perú, los otros dos países que fueron liberados del Imperio español por el prócer argentino.

Para Fernández, la vida del Padre de la Patria “nos invita a reflexionar sobre lo que nos pasa como país y como sociedad”. “Vivía preocupado por que América Latina se independice, lo hizo con fortaleza y con la convicción de que solo bastaba con el orgullo nacional”, subrayó el Presidente.

Y aseguró que “nunca aceptó ningún reconocimiento, le bastaba con hacerlos libres, con solo eso colmaba su gloria”.

El Jefe de Estado contó que actualmente en la Casa Rosada está colgado el estandarte del Ejército de los Andes. “Esa fue la primera bandera independiente que fue alzada en América”, remarcó.

Fernández celebró que cada vez sean más las mujeres que se sumen a las Fuerzas Armadas y reveló también que este 17 de agosto es especial, ya que por primera vez las Granaderas visten el mismo uniforme que sus pares masculinos.

“Esto no pasaba. Esto supone integrarlas con los mismos derechos y obligaciones. Como sociedad estamos siendo mejores cada vez que integramos a la sociedad y le damos a la mujer el lugar que corresponde”, afirmó.

El Presidente también contó que San Martín fue un “hombre poco comprendido en su tiempo” y destacó que “fue víctima de la intolerancia, soportó persecuciones que no merecía” y fue condenado al exilio cuando tenía 50 años.

El mandatario argentino destacó una de las máximas del Padre de la Patria que dice: “Debes inspirarle amor a la verdad y odio a la mentira”, escrito para Mercedes, su hija.

Y recordó que, pese a sus intentos por regresar al país, San Martín murió exiliado en Francia.

Y agregó: “No hay un ejemplo más virtuoso que San Martín y, pese a que han pasado 170 años de su muerte, muchos momentos de la Argentina se siguen repitiendo como en aquella década de 1820 que lo vio dejar el continente para no volver más”.

“Tenemos que reconstruir un país que han dejado aniquilado económicamente, que han dejado endeudado de un modo impresionante, que han condicionado el futuro de muchas generaciones, que han sumido en la pobreza a más del 40% de los argentinos”, denunció el Presidente casi al final de su discurso.

Y aseguró que esta situación son “los Andes que tenemos que cruzar hoy” y que el orgullo nacional se gana “plantándose frente a los acreedores y exigiéndoles que no nos hagan pagar una deuda a costa de nuestro pueblo”.

Fernández aseguró en relación a los opositores a su Gobierno: “Nos preguntaban qué estábamos haciendo, en qué estábamos paveando”. Y les respondió que estaban “haciendo con Oxford y con un laboratorio anglo-suizo una vacuna” y destacó que la misma les va a permitir “abrazar a todo el continente para que ya no haya pueblos latinoamericanos que sufran para poder acceder a un remedio que los aleje del coronavirus”.

Finalmente, el Jefe de Estado argentino recordó una frase que San Martín le escribió a Estanislao López, que decía: “Unidos estamos seguros de que venceremos”. “Hoy escribiría lo mismo”, concluyó el presidente, para luego exclamar “Viva la Patria”.

“Hoy el orgullo nacional nos lleva a plantarnos frente al mundo y a decirles que queremos ser parte de la construcción de una vacuna que termine con esta pandemia y que nadie lucre. Y lo hemos logrado” lo expresó.

Mercedes