El Presidente argentino buscará dar un fuerte impulso político a las inversiones que aún espera el país; además, mantendrá una intensa agenda en la que tiene pautados encuentros con los reyes, parlamentarios y empresarios.

El presidente Macri protagonizará un hito en el vínculo histórico con España, ya que su viaje es el primero de un Jefe de Estado argentino a Madrid en ocho años, tras un período de turbulencias que tuvo su punto más crítico en 2012, con la nacionalización de YPF, filial de la petrolera española Repsol, por parte de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Reparar la relación con España, que sigue siendo el segundo inversor extranjero en el país, era una de las prioridades en la agenda internacional del Presidente, quien intenta proyectarse como un socio fiable de aliados tradicionales como Europa y Estados Unidos.

Con ese horizonte, el mandatario argentino se propuso como misión reforzar los lazos con la UE a través de la firma del postergado acuerdo de libre comercio con el Mercosur, un tema en el que España es su principal aliado.

 

Impulso

Ambos países coinciden en que ante el avance del proteccionismo impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump, la UE tiene la oportunidad de enviar un mensaje político estrechando sus lazos con el bloque regional latinoamericano a través de un acuerdo cuya finalidad, además de incrementar el comercio, es canalizar inversiones.

El Presidente aterriza en España tras una semana complicada, en la que estuvo en el ojo del huracán a raíz del polémico acuerdo, aún sin homologar, por la deuda del Correo Argentino, por el que anunció que “todo volverá a foja cero”. Por su parte, Rajoy trata de superar las primeras condenas de corrupción vinculadas al PP; y el rey Felipe VI, el escándalo que supone la histórica sentencia de prisión para su cuñado, pese al respiro que supuso la absolución de su hermana menor, la infanta Cristina.

Por tratarse de una visita de Estado, el mandatario argentino y la primera dama, Juliana Awada, recibirán una bienvenida oficial por parte del Rey Felipe VI en el Palacio de El Pardo, que será su residencia durante su estancia en la capital española, como indica el protocolo.

Macri y el monarca mantendrán además un almuerzo en el Palacio de la Zarzuela y juntos inaugurarán la Feria de Arte Contemporáneo Arco, en la que Argentina es país invitado, lo que establece un marco perfecto para visualizar la profundidad de la unión entre ambas naciones. El presidente argentino se reunirá después con Rajoy en el Palacio de La Moncloa, recibirá las llaves de la ciudad de Madrid de manos de la alcaldesa Manuela Carmena, y visitará el Congreso de los Diputados, donde brindará un discurso.

Acompañamiento

La reunión buscará consolidar la confianza de las empresas españolas en el país. Esa labor se verá reforzada con la presencia de los ministros de Producción, Francisco Cabrera; de Trabajo, Jorge Triaca; y de Modernización, Andrés Ibarra. “Tenemos la idea de venir con el compromiso de las empresas españolas de renovar sus inversiones.

Aspiramos a que España vuelva a ser el primer inversor en la Argentina, como lo fue antes de la crisis de 2001”, remarcó Malcorra durante un reciente coloquio celebrado en la embajada de España en Buenos Aires. Más de 200 empresarios argentinos acompañan al presidente y participarán del encuentro España- Argentina organizada por la Ceoe (Confederación Española de Organizaciones Empresariales), y de un foro de negocios que tendrá como lema “La Argentina que viene2.

Macri personalmente se encargará de despejar algunas dudas que persisten entre los empresarios españoles con el propósito de lograr una mayor apertura y “sincerando” las cuentas públicas. A mediados del año pasado, el Presidente envió a Madrid al entonces ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, quien pidió “perdón” a los inversores españoles por el trato recibido durante la era kirchnerista, y prometió “reglas de juego previsibles”.

 

Por Mercedes