El trabajo interpretativo que el Dr. Eduardo Llugdar plasmó en su libro, titulado “Mora en el proceso de restitución internacional de menores. La otra mirada”, tuvo hoy su presentación formal mediante plataforma virtual, en la que participaron destacados juristas y académicos. Una importante cantidad de invitados de distintos ámbitos del país y el exterior presenciaron la exposición del vicepresidente segundo del Superior Tribunal de Justicia, así como también quienes brindaron su opinión por haber tenido vinculación con el proceso de producción, edición y por conocer la trayectoria del autor. En la apertura de la actividad, se leyeron las salutaciones y felicitaciones del gobernador y vice de Santiago del Estero, Dres. Gerardo Zamora y Carlos Silva Neder, respectivamente, mientras que participaron en forma remota la vicepresidenta primera del STJ, Dra. Ana Rosa Rodríguez; jueces de diferentes fueros; legisladores; representantes de distintos capítulos de países que integran la Red Latinoamericana de Estudios e Investigación de los Derechos Humanos y Humanitario (RLEIDHyH) y público en general. Al hacer uso de la palabra, el magistrado santiagueño agradeció el acompañamiento y apoyo recibido para que pudiera hacer realidad este trabajo, basado en la tesis que presentó en la Universidad Austral para obtener el título de magister en Derecho Judicial y de la Magistratura. A través de su escrito, el Dr. Llugdar analiza una problemática surgida como consecuencia del incremento de la emigración de ciudadanos argentinos a otros países; el posterior regreso al país de uno de los progenitores y la situación en la que quedan los hijos menores de la disuelta pareja.Al referirse a la hipótesis que lo llevó a abordar esta problemática, desde un sentido jurídico y práctico, aseveró: “No es sólo formular el deber ser, sino entender al ser”. Además, evocó que “por experiencias personales, en casos de niños con pedido de restitución internacional, el problema no es el proceso en sí, sino qué pasa cuando el proceso lleva a que entorpezca los pasos que la misma Convención de La Haya establece”. Asimismo, afirmó que “el tiempo no sabe de reglas jurídicas ni el niño tampoco. Por eso hablamos de otras miradas y otras respuestas”.En el cierre de su alocución, el integrante del STJ dijo: “A veces nos equivocamos todos en los tribunales. A veces, lo que resuelve al caso satisfactoriamente es el amor que tienen padres y madres por sus hijos, y aunque tengan una sentencia favorable, se dan cuenta que hacerlas cumplir, muchas veces significa ser el verdugo de sus hijos”.

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