El feminismo es un movimiento social que exige la igualdad de derechos de las mujeres frente a los hombres. La palabra, como tal, proviene del latín fémina, que significa ‘mujer’, y se compone con el sufijo “-ismo”, que denota ‘doctrina’ o ‘movimiento’.

Hoy en día, el feminismo se constituye como una corriente de pensamiento que aglutina a un conjunto de movimientos e ideologías, tanto políticas como culturales y económicas, cuyo objetivo fundamental es lograr la igualdad de género y la transformación de las relaciones de poder entre hombres y mujeres.

En este sentido, algunas conquistas de los movimientos feministas han sido el acceso a la educación, el derecho al sufragio, la protección de sus derechos sexuales y reproductivos, entre muchos otros relativos a los valores ciudadanos y democráticos.

Como tal, el feminismo tiende a ser visto, desde una perspectiva cronológica, por olas históricas. En este sentido, el pensamiento de la Ilustración y la publicación de algunas obras de tendencia feminista supondrían la primera ola. La segunda ola estaría determinada por el reclamo al derecho al sufragio y la educación. Y la tercera ola, por su parte, abarcaría desde los años 70 y traería consigo la liberación de la mujer.

Feminismo radical; se denomina la corriente de pensamiento que propone acabar con el patriarcalismo mediante la oposición de los roles de género y una íntegra reestructuración social. Como tal, tuvo su origen en los años setenta del siglo XX, y sostiene que la razón de la desigualdad social es la dominación de la mujer por parte del hombre.

Feminismo y machismo; El feminismo es una corriente de pensamiento que surge con propósitos críticos y reivindicativos del papel de la mujer en las sociedades tradicionalmente machistas o patriarcalistas. En este sentido, su objetivo principal es la igualdad de derechos entre hombres y mujeres. El machismo, por su parte, comprende un conjunto de actitudes, conductas, prácticas y creencias que niegan la igualdad de derechos de la mujer en la sociedad y establece estructuras sociales de supremacía masculina. Como tal, se manifiesta independientemente de la cultura, la tradición o la religión. Son precisamente este tipo de conductas las que han propiciado la emancipación femenina a través del movimiento feminista.

El feminismo es definido por la Real Academia Española (RAE) como la «ideología que defiende que las mujeres deben tener los mismos derechos que los hombres». La definición de este concepto ha sido tema de debate entre diferentes autores e incluso ha generado diferentes movimientos sociales y culturales. Como movimiento de transformación de la sociedad, tiene una vocación de influencia sobre la forma en la que se conceptualiza la realidad y en el discurso científico. A medida que el movimiento feminista adquiere relevancia en el mundo académico, se va generando un cuerpo teórico independiente con herramientas conceptuales propias.

En su consideración de movimiento social,  el feminismo se conceptúa como un proceso, una sucesión de etapas o fases, también llamadas “olas”. Es importante tener en cuenta que la cronología del feminismo estadounidense  no coincide con la de los estudios feministas Europa, entre los que destacan los que se realizan en idioma Español. En cada fase u “ola” se han desarrollado ideas y conceptos, teorías, estrategias, acciones, corrientes muy diversas, así como una teoría feminista,  que ha dado lugar a la aparición de disciplinas como, por ejemplo, la geografía feminista, la la historia del feminismo o los estudio  de género. Como movimiento de transformación de las relaciones de poder entre varones y mujeres, ​ el feminismo realiza una crítica de la visión androcentrica de la sociedad, a la que debe atacar para conseguir sus objetivos.

 

Mercedes