El 11 de mayo en nuestro país el Día del Fonoaudiólogo, y con ese motivo, las licenciadas Gabriela Roger, presidenta y Anita Lemos, vicepresidenta, destacaron la importancia que la especialidad tiene en los ámbitos tanto de la salud como de la educación, al tiempo que destacaron el crecimiento de la actividad en nuestra provincia, con la incorporación de nuevos matriculados.

“El fonoaudiólogo es un profesional que se ocupa sobre todo de la comunicación humana, de todo lo que sea promover, facilitar e intervenir cuando se producen patologías que afectan la comunicación desde el lenguaje, la voz o la audición, que son las tres grandes ramas en las cuales nuestra labor se ve involucrada”, explicó la licenciada Lemos, y puntualizó que su desempeño es amplio, en ámbitos tanto de la salud como de la educación.

Sobre las afecciones específicas que son competencia de los fonoaudiólogos, la licenciada Rogel dijo que estas “pueden dar asociadas con otras patologías, como cuadros de tipo sindrómico, o también por un traumatismo o un accidente”.

“También hay cuestiones que tienen que ver con el desarrollo de estas funciones lingüísticas y auditivas, que se presentan en determinadas etapas, a donde hay que ver si los errores o las dificultades que se generan perduran en el tiempo para poder abordarlas, a veces son fisiológicas y otras veces no, que es lo que generalmente nos pasa en las detecciones precoces, cuando por ahí los pediatras les dicen a los papás que esperen cuando ven que el niño no está hablando, pero hay que estar atentos a cuánto tiempo tenemos que esperar para que se produzca esa primera comunicación”, amplió.

Alarmas

En cuanto a los signos que pueden alertar a los padres, las profesionales enumeraron “la no respuesta al nombre a los 8 meses; que el niño no gire la cabeza cuando se lo llama; el hecho de que puedan seguir con la mirada un objeto y encontrarse con la mamá; en qué instancias se pueden dar los balbuceos, porque a partir de los tres meses tenemos algunos juegos vocales que van acompañados de la respuesta del adulto; el contacto visual desde el momento de la lactancia; si el sueño es muy tranquilo, si son chicos muy inquietos, todo esto antes del año”.

Especificaron que “hacia los dos años, el niño debe incorporar 250 palabras, entre onomatopeyas, sonidos y pseudo palabras”.

Directiva

La comisión directiva del Colegio de Fonoaudiólogos está integrada de la siguiente manera: presidente Gabriela Roger; vicepresidente Anita Lemos; secretaria Roxana Molina; tesorera Leticia Tossi; vocales Viginia Mulki, Agostina Vaulet, Florencia Olmos. Comisión revisora de cuentas, Verónica Badajoz, Carmen Ledesma, Teresa Salvatore. Comité de ética, Cristina Basualdo, Olga López y Marcela Raed.

“Es muy gratificante para nosotros haber aumentado en número de matriculados en el colegio, lo que habla de un crecimiento de la profesión en Santiago del Estero”, aseguraron.

Por Mercedes