En el cuarto trimestre del año, la pobreza continúa sin dar tregua: se sitúa en torno al 43,1%, tras el salto que pegó en el primer semestre, cuando, según el Indec, fue de 40,9%. El fenómeno tiene dos lecturas. Por un lado, en la actualidad hay 19.500.000 pobres, lo que implica que 2,5 millones de personas pasaron a engrosar esa lista a lo largo del 2020. Por otro lado, eso representa una mejora respecto al pico de 47% del segundo trimestre del 2020, cuando 21.300.000 personas quedaron por debajo de la línea.
Los datos fueron publicados por el investigador de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) Martín Rozada a través de su Nowcast de Pobreza. Según sus estimaciones, la pobreza pasó de 34,6% en el primer trimestre a 47,2% en el segundo. Luego, en el tercero, de la mano del aguinaldo, el IFE en su versión más extendida y el repunte de la actividad económica, cayó hasta 38,7%. Y en el cuarto volvió a 43,1%.
En ese sentido, cabe destacar que los trimestres pares no resultan comparables con los impares por la influencia estacional de los aguinaldos. Por eso el Indec publica por semestres, acumulando el impacto de aquellos períodos con y sin aguinaldo. Si la proyección de Rozada llega a observarse en la realidad, eso implicará que en el segundo semestre la pobreza será de 40,9%, idéntica a la del primero. Es decir, todavía no hubo recuperación tras la salida de la Fase 1.
Rozada destacó que en el semestre mayo-octubre, que deja afuera al peor mes del segundo trimestre e incorpora al primer mes del cuarto trimestre, marcó una pobreza de 42,2%.
El investigador del Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (Cedlas), Leopoldo Tornarolli, destacó que “el efecto de la pandemia en la pobreza no se reduce a la suba del porcentaje de población pobre, sino que también impacta en la brecha de pobreza, es decir en cuán pobres son los que ya eran pobres y los nuevos pobres”. Resumió: “No sólo hay más pobres sino que además son más pobres que en el pasado. El 10% más pobre durante el segundo trimestre del 2020 fue 30,3% más pobre que el 10% más pobre del 2019”.
Y agregó: “¿Cómo se sostuvieron los hogares en el período? La Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec permite aproximar la respuesta. Estrategia 1: subió el porcentaje de hogares que recibió ayuda social en efectivo. No recibirla explicó situaciones de indigencia. Estrategia 2: creció el porcentaje de hogares que recibió ayuda en mercadería y ropa por parte del Gobierno, escuelas, iglesias, familiares y amigos. Estrategia 3: se usaron ahorros y se acudió a préstamos de familiares y amigos. Estrategia 4: se acudió a préstamos de instituciones financieras, aunque menos que en otros años. Estrategia 5: subió el porcentaje de hogares que vendió pertenencias”.
Empeoró la pobreza estructural
El Indec publicó el informe Indicadores de condiciones de vida de los hogares en 31 aglomerados urbanos, correspondiente al primer semestre. Mostró datos de lo que se conoce como pobreza estructural, en particular aquellos referidos al acceso de las personas a una vivienda digna. En general, durante la primera mitad del año la tendencia fue a empeorar, tanto en el acceso a cloacas, a gas de red, agua corriente, entre otras.
En cuanto a cloacas, mientras en el primer semestre del 2019 el 33,3% no accedía, en el mismo período del 2020, ese número subio a 33,7%. Es decir que 9.631.746 personas de los 31 principales aglomerados urbanos no tuvieron acceso a ese servicio básico. Además, en cuanto al gas de red, ese número pasó de 35,4% a 37,8%. En cuanto a agua corriente, saltó de 11,4% a 12,3%.
También creció la cantidad de ocupantes, en cuanto al régimen de tenencia de la vivienda, lo que se vio reflejado con violencia en la toma y represión de Guernica: pasaron del 9,8% al 11,6%. Las personas en viviendas en zonas inundables saltaron del 12,8% al 13,5%. Las personas con obra social, prepaga, mutual o servicio de emergencia cayeron de 68,4% a 66,6%.

Rodo Claramonte

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