Marcos Peña anunció la cifra que se cerró con los sindicatos y empresarios y estableció un plan de reuniones futuras.

El gobierno, sindicalistas y empresarios acordaron abrir una negociación sector por sector para el pago de un bono extraordinario de fin de año con un piso de 2.000 pesos, durante la primera reunión del Diálogo para la Producción y el Trabajo, así como también continuar los encuentros este año con una agenda basada en las estrategias del Plan Productivo Nacional.

Los resultados del diálogo están contenidos en un acta firmada al término de la reunión, realizada en el Museo del Bicentenario de la Casa de Gobierno, en la cual se señala la necesidad de “crear las condiciones para un crecimiento sustentable” de la Argentina, que permita “generar empleos formales y de calidad, cuidando el poder adquisitivo del salario”.

Con ese objetivo, se valora el “diálogo fluido entre el Estado, los trabajadores, las empresas y todos los actores del mundo productivo” como “fundamental para alcanzar el desarrollo de la sociedad en su conjunto”, junto con una “normalización de la economía” que posibilite la “transformación productiva” del país. Entre los puntos centrales del acuerdo logrado “tras un fructífero debate”, se indica que “los trabajadores y los empleadores abrirán una negociación por sector para el pago de un Bono Extraordinario de fin de año”, el cual será “no remunerativo”, como compensación de la “inflación durante el año 2016”, y que tendrá una ‘base de 2.000 pesos por trabajador’.

Se conviene además “institucionalizar el Diálogo para la Producción y el Trabajo” con ‘por los menos los mismo actores presentes hoy’, con nuevas reuniones previstas para la primera quincena de los meses de noviembre y diciembre próximos, poniendo el eje en una agenda de discusión basada en los contenidos del Plan Productivo Nacional cuyo fin es “estimular la creación de empleos”. El Plan prevé, en ocho puntos, estrategias de “equidad y eficiencia fiscal; desburocratización, simplificación de procesos y disminución de la litigiosidad; mejorar el acceso al crédito y el capital; defensa de la competencia y los consumidores, dotar al país de infraestructura y energía; desarrollo de una fuerza laboral capacitada; fomentar la innovación y los avances tecnológicos, y la inserción inteligente al mundo”.

En el acta figura una addenda realizada por la CGT, en la cual expresa “compartir el diálogo y la discusión tripartita que impulsa el gobierno”, reafirma la necesidad de ‘sostener la negociación colectiva en los términos de la legislación vigente” como “instrumento natural para la discusión de la redistribución del ingreso”, y expresa su “preocupación” por el deterioro salarial de ese año causado por la inflación.

 

Por Mercedes