La constante escalada de precios en Argentina, inmersa en una crisis económica que se agravó con la llegada de las fiestas de Navidad y Fin de Año , empuja a sus ciudadanos a inclinarse por alternativas de consumo que antes no se planteaban, como optar por segundas o terceras marcas y peinar los supermercados en busca de ofertas.
Economía dolarizada
La situación se ve agravada debido a que las subidas de precios no están en consonancia con aumentos salariales y además, la moneda local no supone una referencia real en el país, comentó a Efe el fundador de Consumidores Libres, Héctor Polino.
“Hoy tenemos una economía bimonetizada, es decir, prácticamente dolarizada. El peso es la moneda oficial pero todas las transacciones comerciales se llevan de acuerdo a la paridad cambiaria con respecto al dólar”, explicó Polino. Por ello, tras “corridas cambiarias”, cuando el peso se depreció fuertemente respecto al dólar, el mercado ha entrado en un estado de confusión.
“El comerciante, cuando tiene que reemplazar el producto que hoy vende, no sabe a qué valor va a comprarlo y el industrial que elabora un determinado producto y lo vende no sabe a qué valor va a comprar la materia prima para elaborar ese producto”, afirmó el representante legal de Consumidores Libres.
No hay precios justos
Esto provoca, según Polino, que los vendedores suban los precios de los productos “por las dudas” y las tasas de inflación sean tan elevadas como la de este septiembre. “Hoy nadie sabe en la República de Argentina cuál es el precio justo, razonable, de un determinado producto, porque aumentan permanentemente”, sostuvo.
El sector de alimentos y bebidas no alcohólicas fue uno de los más castigados, con un crecimiento interanual del 56,9 %, lo que impactó directamente en la cesta de la compra de los consumidores. “Yo estaba acostumbrado a comprar productos lácteos de primera marca, pero ahora, por cuestión de la situación económica, me veo obligado a comprar de segunda y de tercera marca”, relató a Efe Diego Areco.
Precisamente, los lácteos son uno de los productos más afectados -junto a la carne vacuna- por el bajo consumo, según Polino, mientras que las polentas y harinas se venden más, lo que generó un “aumento del sobrepeso y la obesidad en una parte importante de la población argentina”.
Comparan precios
Otro de los factores a tener en cuenta por los consumidores finales es la “enorme” dispersión de precios que se ha generado en Argentina. “En el mismo barrio, en la misma manzana, en dos negocios distintos el mismo producto está con precios diferentes”, detalló el fundador de Consumidores Libres.
Inflación 2021
La edición de noviembre del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que es la encuesta mensual que realiza el Banco Central de Argentina para conocer las previsiones que tienen algunos de los más importantes actores del mercado, muestra que los analistas prevén para 2021 una inflación del 50 por ciento para el país sudamericano, superior a la que con seguridad se registrará en 2020.

Rodo Claramonte