Estudiantes y docentes de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE) se sumaron a la red de acompañamiento y contención de pacientes con coronavirus y aislados en sus casas y aseguran sobre esa experiencia: “Para nosotros como Facultad, es un orgullo poder estar al servicio de la comunidad en esta lucha”, según dijo su decano, Eduardo Allub.

“Este proyecto de voluntariado surge para colaborar en esta situación tan compleja que estamos viviendo”, indicó Allub y detalló que “se suman alumnos que van a trabajar bajo la tutoría de docentes, en un sistema de seguimiento telefónico de los pacientes Covid-19 positivo para ver la evolución clínica y hacer una contención socio-emocional”.

Por su parte, la secretaria académica de la Facultad de Ciencias Médicas, Gabriela Picón, expresó a Télam que “como facultad considerábamos importante participar y prestar nuestra colaboración al Ministerio de Salud”.

“Tener una Facultad de Medicina en Santiago del Estero es muy importante, no solo porque le brinda la oportunidad a todos los jóvenes de nuestra provincia de poder estudiar sin tener que irse a otros lugares, sino que en este contexto de pandemia es fundamental por el hecho que este cuerpo docente y sus alumnos pueden sumarse al gran esfuerzo que está haciendo el Ministerio de Salud”, puntualizó el decano Allub.

Además, afirmó que este “también es un escenario de aprendizaje para nuestros alumnos que van a tener dentro de su bagaje académico la vivencia y la práctica en un marco de la pandemia”.

“Es una experiencia compleja, difícil, no deseada por nadie, que ojalá la podamos superar todos y que la Facultad de Ciencias Médicas pueda aportar su granito de arena para que esto sea mejor para todos”, sostuvo Allub.

Esta red de acompañamiento del Ministerio de Salud provincial cuenta con más de 60 profesionales entre médicos/as, psicólogos/as, trabajadores/as sociales; educadores/as y con la Facultad de Ciencias Médicas de la Unse se sumaron 34 alumnos y 14 docentes.

“Son estudiantes de los años avanzados de la carrera y siguen todos los protocolos del Ministerio de Salud”, explicó la secretaria académica de la Facultad de Ciencias Médicas y agregó que “es un trabajo que se hace muy cercano al estudiante, ya que vamos respondiendo a cada demanda que el estudiante tenga”.

Por su parte, los y las estudiantes, al hablar con Télam, expresaron no solo alegría por ser parte de este trabajo de voluntariado sino también un gran orgullo porque les permite brindar sus conocimientos a la comunidad, especialmente a familias que están atravesando una situación difícil.

Joaquín Enrique Cansinos, de 24 años, vive en la ciudad Capital y cursa el 3 ° año de Medicina: “Nosotros creamos circuitos de seguimiento de manera telefónica, nos contactamos y les ofrecemos de alguna manera cierta orientación, teniendo en cuenta sus síntomas o motivos de consulta o la urgencia y le brindamos aquella información que sea pertinente y oportuna para su cuidado”, dijo a esta agencia.

El joven interpretó que este trabajo “es una forma de retribuirle a la sociedad y brindar un servicio en estos tiempos en donde está todo complicado, donde a veces falta personal y lo veo como una manera de brindarle una mano al sistema de salud”.

Por su parte, Leonardo Ponce, otro voluntario y estudiante de 5° año de Medicina, vive en el interior provincial, en Los Telares, departamento Salavina, y dijo que “dado la situación epidemiológica que está viviendo nuestra provincia, hemos decidido formar parte de este voluntariado”.

El estudiante expresó que la mayoría de las personas a las que acompaña “muestran mucha preocupación y por eso la idea es tranquilizarlos, tratamos de disminuir su ansiedad y explicarle todo en detalle”.

Ponce sueña con ser médico desde la adolescencia y su único objetivo es “poder colaborar y ayudar y ser útil para nuestra comunidad, especialmente en el interior provincial”.

A su vez, Florencia Durán, de 22 años y que cursa el 5°año de Medicina, dijo que ser voluntaria en este acompañamiento a pacientes con Covid-19 “es muy gratificante porque me siento más cerca de mi rol profesional, y a nivel personal saber que estoy aportando aunque sea una pequeña ayuda”.

Además no dudó en remarcar que está “orgullosa que la Facultad de Medicina de nuestra UNSE pueda aportar su ayuda a la comunidad y estoy segura que será una gran experiencia para nuestra formación”.

“Hace pocos días empecé la experiencia con mi primera familia, y desde el otro lado siento un buen recibimiento de nuestra actividad, porque se sienten acompañados y un poco más aliviados de toda la carga psicosocial que genera ser un paciente con Covid-19 positivo”, sostuvo Durán.

Rodo Claramonte