“La actividad física es efectiva para preservar la salud siempre que se tomen los recaudos necesarios, para lo cual es necesario asesorarse y no suponer que uno sabe cómo hacerlo”, remarcó el profesional.

 

Es sabido que la actividad física es fundamental en la vida y sumamente beneficiosa para la salud. Los médicos y expertos en la materia recomiendan practicarla al menos tres veces en la semana. Aseguran que solo con caminatas el organismo puede sentir grandes satisfacciones. Pero, ¿qué ocurre cuando no es bien aplicada, y sobre todo, cuando se la realiza en horarios indebidos?

En Santiago, las sensaciones térmicas actuales llegan a los 47 grados, y mucha gente sale a caminar o a trotar en horas de la siesta.

El médico cardiólogo y deportólogo, Dr. José Stenberg, en diálogo con este medio habló del tema y pidió extremar los cuidados a los santiagueños.

“Debemos pensar que nuestra ciudad es una de las más calientes del país, y en los últimos años comenzó a aumentar la humedad también. Esto hace que durante la siesta se presenten los picos de temperatura, y algunos días con importante humedad. La actividad física genera calor en el organismo, y este debe ser evacuado adecuadamente para evitar complicaciones. Esto se produce si hay diferencia de temperatura entre la del cuerpo y la temperatura ambiente, si esta es mayor, el cuerpo no podrá perder calor; mucho menos si la indumentaria que se usa evita la pérdida de calor. Vale indicar que mucha gente usa camperas, buzos etc., cumpliendo con un mito de ‘abrigarse para transpirar y adelgazar’. Nada más riesgoso”, explicó el profesional.

Asimismo explicó que “el mecanismo más efectivo para perder calor es la evaporación; siempre habrá sudoración pero luego esta debe evaporarse (no presentar ‘goteo’). Esto sucede en condiciones de humedad bajas, y con la menor cantidad de ropa”.

Sobre las lamentables consecuencias, advirtió a la comunidad, que de no respetar los horarios adecuados, pueden incluso, ocasionar la muerte.

“Los movimientos musculares se producen por reacciones químicas que requieren calor y generan calor, pero hay un margen para ello, por encima del cual las reacciones no se producen adecuadamente y pueden generarse fallas en la contractilidad muscular. Por otra parte, se corre riesgo de deshidratación por sudoración que no llega a ser compensada con ingestión de bebidas, también existe el riesgo de sufrir un golpe de calor con consecuencias graves para la salud como convulsiones, coma, muerte”, explicó el Dr. Stenberg.

También indicó que existen diferencias en el riesgo en las distintas edades, por lo que sugirió tener en cuenta ciertos consejos.

‘En las edades extremas de la vida son las de mayor riesgo. Tanto los niños como los mayores tienen mecanismos de regulación de temperatura menos efectivos, en parte debido a su menor sudoración’, indicó.

Y cerró: “La actividad física es efectiva para preservar la salud siempre que se tomen los recaudos necesarios, para lo cual es necesario asesorarse y no suponer que uno sabe cómo hacerlo”.

 

Por Mercedes