La fuerte alza registrada en las ventas al exterior de vino embotellado en marzo sostuvo las exportaciones argentinas del sector, a la espera de la recomposición del stock del producto a granel.

Según datos del Laboratorio Estadístico del Instituto Nacional Vitivinícola (INV), las exportaciones de vinos registraron en marzo pasado un crecimiento de 5% respecto de igual mes de 2020.

Este incremento fue posible básicamente por el aumento de 37% en los envíos de vinos fraccionados, un dato promisorio teniendo en cuenta el valor agregado que implica esta categoría.

“Este aumento de los vinos fraccionados es muy importante porque genera mayor valor agregado, que es lo que nos pide el Presidente”, destacó el titular del INV, Martín Hinojosa, en diálogo con Télam.

Según Hinojosa, “la industria vitivinícola es muy hábil en eso y el sector privado sobre todo lo hace muy bien, porque no sólo exporta vino sino también botella, corcho, etiqueta; valor agregado que hace además que el precio promedio de ventas también aumente”.

“Cuando uno exporta valor agregado como es la botella es un mercado mucho más sustentable en el tiempo, y al serlo hace que la tendencia sea más duradera”, completó. La fuerte alza registrada en las ventas al exterior de vino embotellado en marzo sostuvo las exportaciones argentinas del sector, a la espera de la recomposición del stock del producto a granel.

Según datos del Laboratorio Estadístico del Instituto Nacional Vitivinícola (INV), las exportaciones de vinos registraron en marzo pasado un crecimiento de 5% respecto de igual mes de 2020.

Este incremento fue posible básicamente por el aumento de 37% en los envíos de vinos fraccionados, un dato promisorio teniendo en cuenta el valor agregado que implica esta categoría.

“Este aumento de los vinos fraccionados es muy importante porque genera mayor valor agregado, que es lo que nos pide el Presidente”, destacó el titular del INV, Martín Hinojosa, en diálogo con Télam.

Según Hinojosa, “la industria vitivinícola es muy hábil en eso y el sector privado sobre todo lo hace muy bien, porque no sólo exporta vino sino también botella, corcho, etiqueta; valor agregado que hace además que el precio promedio de ventas también aumente”.

“Cuando uno exporta valor agregado como es la botella es un mercado mucho más sustentable en el tiempo, y al serlo hace que la tendencia sea más duradera”, completó.
Por su parte, el vicepresidente de Bodegas de Argentina, Francisco Do Pico, afirmó a esta agencia que “2021 pareciera que va a ser un buen año para las exportaciones de vino embotellado, como revelan las estadísticas, con un crecimiento de doble dígito”.

En tanto, el presidente de Wines of Argentina, Maximiliano Hernández Toso, consideró “una muy buena noticia el crecimiento en el volumen de las exportaciones vitivinícolas en marzo; sin dudas, toda la industria del vino está contenta con este dato”.

El incremento en las exportaciones vitivinícolas no fue mayor debido a que las exportaciones de los vinos a granel cayeron 24,1%.

“El vino a granel se quedó sin stock exportable dado los buenos resultados del 2020, por lo que esperamos un repunte en el segundo semestre”, explicó el INV en un informe.

En el caso del vino a granel, coincidió Do Pico, “se ha visto una caída fuerte por la falta de disponibilidad de stock e incrementos de precios que nos quitan competitividad, más recuperaciones productivas en competidores extranjeros”.

Para el INV, este aumento en las exportaciones mantiene el equilibrio y la rentabilidad de la cadena productiva dentro del país, ya que los buenos resultados en aumento de consumo y exportaciones han traccionado el precio de la materia prima.

Do Pico anticipó “un año con claroscuros, muy bueno para embotellados pero no para graneles”, y confió que “este año la Argentina logre superar su récord tanto en volumen como en facturación de embotellados, de aproximadamente US$ 800 millones y 220 millones de litros, algo que no consigue desde hace diez años”.