El ministro de Educación, Nicolás Trotta, aseguró que las clases presenciales pueden volver con protocolos, y, si bien reconoció que “hay riesgos”, consideró que “se puede avanzar con protocolos en una presencialidad segura”.

Según el cronograma del ciclo lectivo, está previsto que vuelvan las clases de manera presencial el próximo 17 de febrero en la Ciudad de Buenos Aires y en otros distritos del interior del país, en un esquema de vuelta a las aulas gradual que se completará durante los primeros días de marzo.

“Tenemos que encontrar la forma de garantizar el derecho a la salud y a la educación. Riesgo hay cotidianamente, pero consideramos que con los protocolos se puede avanzar en un esquema de una presencialidad cuidada”, indicó Trotta.

En otro orden, el funcionario dijo que a media mañana se hará un test de Covid-19 tras haber sido contacto estrecho con una funcionaria que dio positivo.

Si el test que se hará el ministro arroja resultado negativo, el funcionario tiene previsto mantener hoy una reunión con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, para analizar los protocolos de vuelta a clases.

Asimismo, anticipó que el próximo viernes “habrá una reunión con los ministros de Educación de las 24 jurisdicciones”.

Trotta también confirmó que sigue vigente la idea de aplicar un “semáforo epidemiológico” que mida la cantidad de casos de coronavirus en las distintas jurisdicciones, y en virtud de ello organizar las actividades escolares.

El ministro resaltó que, “en la reunión del viernes, debemos actualizar algunos aspectos para el regreso a clases, todos pasos para garantizar una presencialidad cuidada, con protocolos, distancia y ventilación”.

El funcionario, ante una consulta sobre la vacunación a maestros, afirmó que “los docentes no están vacunados ni tampoco estaban vacunados cuando el año pasado en la mitad de las provincias hubo instancias de presencialidad”.

Dijo que para el Gobierno “es esencial avanzar en el proceso de vacunación” y explicó que “en noviembre decidimos que los docentes y los no docentes, que son 1.450.000 en todo el país, son prioritarios en la vacunación”.

Sobre el regreso del ciclo universitario, explicó que hay dos criterios: “Que haya actividades presenciales en el cierre del ciclo universitario, donde tienen que finalizar los estudios con prácticas y priorizar la presencialidad en el primer año, donde los que ingresan son los que terminaron el último año de la secundaria con baja presencialidad”.

También, explicó que, si bien cada jurisdicción dicta sus normas específicas, todas deben respetar los lineamientos generales que marca el Consejo Federal de Educación.

“Por ejemplo -detalló- la norma que marca que tiene que haber una distancia de un metro y medio, eso se tiene que aplicar en los 60.000 establecimientos educativos de todo el país”.

Sobre los reparos de algunas organizaciones sindicales para volver a clases marcó que “no todos los docentes están diciendo que no. Hay gremios que están diciendo la complejidad que tiene la Ciudad de Buenos Aires. Nosotros venimos trabajando con las cinco organizaciones sindicales a nivel nacional”.

Asimismo, consideró: “Nunca vamos a tener unanimidad en momentos excepcionales. Una parte plantea una mirada distinta y hay muchos docentes que están acompañando un regreso cuidado a la presencialidad y creemos que ese es el marco que hay que transitar”.

Rodo Claramonte