El Gobierno nacional dio a conocer que estudia otorgar un “ingreso base” para los sectores más empobrecidos y el plan Potenciar Trabajo para el desarrollo de “infraestructura básica” en unas 4.000 villas y barrios populares del país.
Así fue analizado durante un nuevo encuentro del Consejo Federal de Desarrollo Social (Cofedeso), que encabezó de manera virtual el ministro Daniel Arroyo y que reunió a sus pares de Santiago del Estero, Chaco, Entre Ríos, Misiones, Jujuy, Chubut, Neuquén, Santa Cruz, Salta, Tierra del Fuego, Córdoba, Corrientes, Formosa, Tucumán, La Pampa, Río Negro, La Rioja, San Luis, Santa Fe y la ciudad de Buenos Aires.
El Gobierno prepara ese “ingreso base” para unas 3 millones de personas consideradas en “situación de alta vulnerabilidad”, del total de 9 millones que cobran el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE).
El IFE, que ya tuvo dos entregas y se estudia una tercera, es un bono de 10.000 pesos, a diferencia del nuevo “ingreso base”, que tendrá una continuidad en el tiempo hasta que la economía recupere sus signos vitales después del coronavirus, explicaron allegados al ministro.
La idea es que “Potenciar Trabajo”, una fusión de los programas “Hacemos Futuro” y “Salario Social Complementario”, llegue a unos 580 mil trabajadores y trabajadoras, pero en una primera etapa tendrá por objetivo darle “oportunidades” a unas 300 mil personas, que hoy reciben subsidios y que, en caso de sumarse a obras o unidades productivas y trabajen más de 4 horas diarias, podrán cobrar el equivalente a un salario mínimo, vital y móvil.
Entre otros, asistieron Ángel Niccolai (Santiago del Estero); Juan Carlos Massei (Córdoba); Adán Gaya (Corrientes); Aníbal Gómez (Formosa); Diego Álvarez (La Pampa); Juan Deco (Río Negro); Federico Berardo (San Luis) y Gabriel Yedlin (Tucumán); Danilo Capitani (Santa Fe) y Gabriel Mraida por la Ciudad de Buenos Aires.

Rodo Claramonte