El contexto extraordinario no fue óbice para condicionar la labor que lleva adelante el Juzgado de Control de Género, pues mantuvo la celeridad en la tramitación de causas y la empatía con aquellas personas que acuden a la Justicia provincial, porque afrontan situaciones de violencia de género o intrafamiliar.
Este accionar se respalda en los datos estadísticos correspondientes a los últimos meses del año en curso, en que se concretaron un promedio de 80 audiencias mensuales.
Los asuntos que se tratan en materia penal son, generalmente, conversión de aprehensión en detención; prórroga de la detención; excarcelación; dictado de la prisión preventiva y requisitoria de elevación a juicio oral.
En tanto, se dictaron más de 400 medidas restrictivas en el último trimestre. Se trata de resoluciones vinculadas con prohibiciones de acercamiento y contacto entre víctima y victimario; exclusión de hogar del acusado y el cumplimiento de determinadas reglas de conducta.
También se fijaron medidas cautelares provisorias en cuanto al régimen de comunicación y de alimentos, en casos en los que son parte también niños, niñas o adolescentes.
De esta manera, se procura dar respuesta ante un flagelo presente en todos los estratos sociales, cuya prevención y erradicación fue asumida por los Poderes del Estado, según lo establecen Convenciones Internacionales y las leyes nacionales y de la provincia en esta materia.
En lo que compete al Poder Judicial y en el marco de la emergencia sanitaria nacional y provincial, sus autoridades implementaron acciones para que el servicio brindado por este organismo especializado en la temática, garantizara el acceso a Justicia y se respetaran los derechos de las damnificadas.
Para ello, se dispusieron de herramientas tecnológicas y recursos humanos para establecer contacto remoto entre las partes, así como también para que se pudieran diligenciar de inmediato las medidas dispuestas por las magistradas.
Para lograr esa misión, el compromiso de las juezas Dras. Norma Morán y Cecilia Laportilla, con sus respectivos equipos de trabajo, sumada a la labor de la Oficina de Gestión de Audiencias de Género, a cargo Dra. Carolina Salas, resultaron fundamentales para alcanzar las premisas señaladas.
Asimismo, es fundamental para el éxito de la gestión judicial la labor intradisciplinaria con organismos como el Equipo Técnico de Asistencia a la Víctima (ETAV) y la Oficina de Protección a las Víctimas de Violencia Familiar y la Mujer (OVFyM), lo que permite dar un tratamiento integral a la situación que atraviesan personas situaciones de violencia intrafamiliar o de género.


Rodo Claramonte