Los datos de pobreza de ayer que llegaron a marcar un salto de 40,9 por ciento durante el primer trimestre del año cayeron como un balde de agua fría en la Casa Rosada.

Si bien eran los números esperados, el Gobierno considera que la situación económica y social empeoró con la pandemia pero que mostrará signos de recuperación en el tercer trimestre del año.

La ayuda del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) y el subsidio de Asignación de Emergencia para el Trabajo y la Producción (ATP) fueron fundamentales como políticas de Estado para morigerar la debacle social. Así lo expresó ayer el Presidente Alberto Fernández y también lo piensa el equipo económico.

Tras el dramático crecimiento de la pobreza- donde hay 18,5 millones de pobres y 4,7 millones de indigentes-, el Gobierno nacional seguirá con los programas económicos que comenzaron durante la pandemia. Fuentes oficiales garantizaron a este medio que el IFE continuará en una cuarta etapa y seguirán con el monto de 10.000 pesos.