El delito de abuso armas, se define como aquel que se concreta cuando se dispara un arma de fuego contra una persona sin herirla o solo hacerlo levemente, permitiendo así, absorber al delito de lesiones leves.
En la legislación argentina, el abuso de armas se encuentra contemplado en el art. 104 del Código Penal y dispone que toda persona que concretara las conductas en él descriptas, serán reprimidos con una condena que va de uno a tres años de prisión.
Paralelamente, el mismo artículo determina que “…Será reprimida con prisión de quince días a seis meses, la agresión con toda arma, aunque no se causare herida…”, detalle que es importante a tener en cuenta al momento de analizar este tipo de delitos, ya que es importante considerar el arma que el sujeto utilizó.
En este marco, la primera parte del art. 104 inicia especificando que el abuso, debe concretarse con armas de fuego, entendiéndose a las mismas como aquellas que tiene la posibilidad de arrojar proyectiles que impacten en la víctima y que sean impulsados por sustancias gaseosas, que hacen que se dispare, explotando en la recámara, cuando se acciona un mecanismo del propio.
En esta circunstancia, quedan excluidas las granadas que no disparan proyectiles y los rifles o pistolas de aire comprimido, además de otras como arcos y flechas.
Asimismo, algo importante a aclarar sobre este delito, es que el arma una vez accionada, no debe herir a la persona y en caso de hacerlo debe ser de forma leve, permitiendo de esta forma no concretar otro delito, como lesiones graves o gravísimas.
De esta forma, quedarán excluidos de esta imagen, los disparos al aire o que sean realizados contra objetivos distintos de una persona, sean objetos o animales, o las circunstancias en que esto ocurra por imprudencia o sin intención.

Rodo Claramonte