Una gran cantidad de loretanos colmaron las calles de la capital del rosquete, para compartir una noche plagada de plumas y lentejuelas.

El corso loretano pasó a puro ritmo y color, convocando a una importante cantidad de vecinos que colmaron las calles céntricas de la capital del rosquete, para compartir una noche que estuvo envuelta de plumas y lentejuelas.

Impulsados por la municipalidad, cientos de jóvenes se movilizaron por las calles de los barrios, para poner en escena el corso loretano. En total, fueron más de veinte días en los que, acompañados por padres y promotores barriales, trabajaron diseñando trajes y ensayando ritmos y coreografías con un entusiasmo contagioso.

Gracias a este trabajo comunitario, se vivió una fiesta que dejó una hermosa sensación en el público que premió con interminables aplausos a las agrupaciones que animaron la fiesta carnestolenda loretana.

Este año, fue elegida como Reina Mayor del carnaval loretano Aldana Ruiz, de la comparsa Yasi Vera del barrio Polígono; Reina Menor resultó Virginia Giménez de la comparsa Arcoíris del barrio El Remanso.

Por otra parte, el premio a la mejor comparsa fue para Luz de Luna del barrio Libertad. El galardón a la mejor banda fue para Los Únicos y Luz de Luna barrio Libertad.

Al momento de la entrega de premios, el intendente José Luis Artaza, les informó que cada comparsa recibirá un aporte adicional de $10.000 aparte de los $30.000 que habían recibido cada una antes de la fiesta.

 

Mercedes