La fecha se celebra desde 1941 y conmemora un hecho ocurrido en 1587 que significó la primera exportación al exterior de Argentina. 

Se celebra en Argentina el 2 de septiembre el “Día de la Industria Nacional”, debido a que ese día pero de 1587  se registró por primera vez una exportación nacional al exterior. 

El envió se trataba de  tejidos y sacos de harina producidos en Santiago del Estero y que Aquel 2 de septiembre zarpó del fondeadero del Riachuelo, que hacía las veces de puerto de Buenos Aires, la carabela San Antonio  que se encontraba comandada por Antonio Pereyra  y tenía como destino el país hermano de Brasil. Este barco llevaba en sus bodegas el cargamento que procedía desde Tucumán.

Lo curioso es que se toma como ejemplo  en realidad a un acto delictivo de contrabando, ya que dentro del envío se encontraron camuflados varios kilos de barras de plata provenientes del Potosí. Cuya exportación estaba prohibida por “real cédula” que fue una orden expedida por el rey de España entre los siglos XV y XIX. 

Es decir, que la primera “exportación argentina” encubre un acto de contrabando y comercio ilegal. Pero este acto tuvo como consecuencia la creación de la primera versión de la aduana. 

La llamada Revolución Industrial sucedida entre el siglo XVIII y XIX trajo consigo grandes cambios económicos y culturales y dio paso a el reemplazo de las máquinas por el hombre lo cual modificó el trabajo manual para abrirle paso al trabajó mecánico, entre otras cosas. 

Todos estos episodios culminaron con la separación del obispo de su diócesis. Pero lo que nunca imaginó el obispo Francisco de Vitoria es que su acto se transformaría en toda una alegoría de la Argentina contemporánea, estableciendo la fecha de salida de aquella expedición en 1587 como el Día de la Industria Nacional.

Manuel Belgrano, por otro lado, fue uno de los argentinos que pensaron y lucharon por el desarrollo de la industria nacional. El célebre prócer dijo una vez:

“Todas las naciones cultas se esmeran en que sus materias primas no salgan de sus estados a manufacturarse, y ponen todo su empeño en conseguir, no sólo darles nueva forma, sino aun atraer las del extranjero para ejecutar lo mismo. Y después venderlas”.

Al otro lado del mundo, la llamada Revolución Industrial sucedida entre el siglo XVIII y XIX trajo consigo grandes cambios económicos y culturales y dio paso a el reemplazo de las máquinas por el hombre; modificando así el trabajo manual para abrirle paso al trabajo mecánico, entre otras cosas.

Mercedes