El aislamiento social, preventivo y obligatorio continúa vigente y hasta se intensificó en las zonas más afectadas por el COVID-19 en la Argentina, de manera que algunos sectores de la economía se ven muy golpeados frente a la pandemia y la imposibilidad de realizar sus actividades habituales.

Además del Ingreso Familiar de emergencia, el gobierno evalúa la posibilidad de otorgar otro bono para atenuar la crisis económica en la Argentina.

En ese contexto, además de los planes sociales que ya están en funcionamiento como el Ingreso Familiar de Emergencia, el gobierno evalúa la opción de añadir otro: el Ingreso Universal de Base, que se encuentra en etapa de estudio por parte de la ANSES.

“Está en agenda y se está discutiendo pero le falta mucho recorrido; planificar la pospandemia incluye pensarla durante la pandemia”, explicó la Directora Ejecutiva del organismo, María Fernanda Raverta.

“Hay múltiples miradas sobre la posibilidad de tener un ingreso universal y no es una discusión sencilla; las cuestiones y soluciones no son unidireccionales, en la comunidad participa el tercer sector y también el sector privado”, añadió.

Por su parte, el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, ratificó la idea: “Estamos trabajando con la Iglesia, con las organizaciones sociales, con sindicatos, cámaras empresariales y espacios opositores”.

Con respecto al monto que se otorgaría, aún no hay precisiones. “Los $10.000 del IFE pueden ser un punto de partida para evaluarlo con otro indicadores, como el salario mínimo vital y móvil ($16.875)”, reveló el funcionario.

Se espera que en las próximas semanas se avance con la discusión y se conozca la manera en la que se implementará la medida. Lo que sí está claro es que este nuevo bono iría destinado a los grupos más vulnerables, que alcanzaría a casi 3 millones de personas y que sería compatible con la Asignación Universal por Hijo. 

Mercedes