Nueve de cada diez niños argentinos extrañaron a alguien durante esta cuarentena; casi 8 de cada 10 (77%) se mostraron ‘enojados’ y el 68% presentó distintos grados de tristeza, según un estudio de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) que relevó las percepciones de más de 4.500 niños, niñas y adolescentes (NNYA) de todo el país.

El informe presentado por la SAP en el marco de la Semana de los Derechos del Niño (20 al 27 de noviembre), mostró además que siete de cada 10 NNYA de 6 a 18 años expresaron sentimientos negativos como desánimo y aburrimiento, y 6 de cada 10 reconocieron tener miedo, ya sea por ellos mismos (24%) o por terceros (21%).

“La pandemia, la cuarentena y el abordaje del Covid-19 privilegiaron una mirada biologicista y centrada en el virus, que prácticamente anuló toda otra mirada más holística y comprensiva de la complejidad del ser humano”, afirmó Jorge Cabana, expresidente de la Sociedad Argentina de Pediatría y uno de los autores de la investigación.

“Desde esa perspectiva, los NNYA son, sin dudas, los más afectados en sus derechos. En particular, ha sido vulnerado su derecho a ‘expresar su opinión libremente’ sin que se tuvieran debidamente en cuenta sus opiniones en función de la edad y madurez del niño”, sostuvo el secretario del Comité de Pediatría Social de la SAP y coautor del trabajo, Claudio Pedra.

Realizado a nivel nacional a través de sus Filiales y la Región Metropolitana, el estudio se propuso “relevar el impacto de la cuarentena en sus sentimientos, emociones y deseos”.

El trabajo ‘Percepciones y Sentimientos de Niños Argentinos frente a la Cuarentena Covid-19″ consistió en un estudio cualitativo con encuesta anónima abierta y previo consentimiento informado paterno y asentimiento en el caso de los niños y adolescentes de 6 a 18 años.


“En general, los niños mostraron un alto grado de conocimiento acerca de las razones de la cuarentena y sienten que sus derechos se han visto mucho más limitados que los adultos. Confrontado con la realidad, puede afirmarse que esto responde claramente a lo ocurrido”, destacó el presidente de la Sociedad Argentina de Pediatría, Omar Tabacco.

Los adolescentes fueron particularmente críticos en sus respuestas respecto del comportamiento de los adultos, en particular con el incumplimiento de las medidas de restricción.

“Las clases online si bien han pretendido brindar cierto aire de normalidad, rutina y continuidad a la educación, no han sido bien recibidas -en general- por los chicos”, afirmó Cabana.

“Sienten que hay una alta demanda en una situación extraordinaria y que los tiene abrumados, perciben que la enseñanza pierde calidad y contenidos, que es socialmente injusta y ha absorbido un ‘instrumento’ de diversión y esparcimiento -la conectividad online a distintos dispositivos- transformándolo en parte de sus ‘obligaciones'”, agregó.

A pesar de ser “nativos digitales”, los chicos “extrañan el contacto personal con sus pares” que la mediación tecnológica no reemplaza.

Rodo Claramonte