La ex mandataria hizo una mini conferencia de prensa en El Calafate con cinco medios internacionales y un portal nacional.

Cristina Kirchner reacccionó sin enojos: “No temo en absoluto ir a la cárcel. Es cierto que hay una persecución juidicial. Ya lo sé: ser peronista en este país no fue ni es gratis”. La pregunta, realizada por unos pocos periodistas elegidos en la mini conferencia de prensa que brindó en su casa de El Calafate, trataba de averiguar qué sensación tenía la ex presidente de las investigaciones de casos de corrupción durante su gobierno. Agregó que “cuando decidimos enfrentar a los grandes intereses económicos, sabíamos que ése podía ser uno de los desenlaces, que uno de los riesgos era la cárcel”. Y trazó una diferenciación entre los distintos tipos de códigos: “Aplicando esta Constitución, estos procedimientos y estos códigos jurídicos de fondo, no tendría por qué haber ningún riesgo. Aplicando los códigos de la política en la Argentina, sí”.

Del encuentro de dos horas, llevado a cabo la semana pasada en el quincho de su casa en El Calafate, participaron seis periodistas de las cadenas Al Jazeera, de Qatar, y Telesur; del diario La Jornada, de México, de las agencias de noticias Reuters, del Reino Unido, y Sputnik, de Rusia, y de la página web nacional Nodal.

De pantalón, remera y ruana, Cristina Kirchner afirmó que podría recurrir a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de continuar lo que definió como una ofensiva judicial en su contra: “Que hay una persecución judicial me parece que es más que evidente. Y, además, fue anunciada. Las crónicas periodísticas de los últimos 3 o 4 años de mi mandato decían que cuando abandonara el poder iba a tener serios problemas con la Justicia”.

Al respecto, comparó su situación con la de Dilma Rousseff, suspendida por decisión del Senado de Brasil en un proceso de juicio político que tuvo varios ejes escandalosos. “Ahí se ve claramente la aparición de un ‘partido mediático’ que juzga públicamente, un ‘partido judicial’ que es como el espejo de ese partido mediático y un sector que interviene con estas dos patas fundamentales en la región”, dijo.

Fue su primer encuentro con periodistas luego de dejar el poder el 9 de diciembre de 2015. Y respondió de todo. Por ejemplo, sobre las deserciones en su espacio político y sobre los bolsos de José López (“no quiero minimizar nada, pero creo que son episodios que pueden pasar en cualquier Gobierno”). O sobre la dirigente social Milagro Sala (“es, claramente, una presa política”), o los aumentos en las tarifas (“las facturas de gas las tienen que pagar los k y los antik”). Y hasta se permitió el humor para referirse al reto del presidente Mauricio Macri por el consumo: “Nunca me enojé porque un argentino prendiera una estufa de gas o el aire acondicionado”.

Solo evitó dar precisiones en el caso de si será candidata en las elecciones legislativas de 2017 o en los comicios presidenciales de 2019.

Mercedes