Sucedió en la localidad de San Cosme. “Es el antro de corrupción más grande de la Provincia”, dijo  Eduardo Morales, quien apuntó directamente contra la jefa comunal: su hija, Verónica Morales Maciel.

“San Cosme debe ser el antro de corrupción más grande que tiene la provincia. La Justicia no mira a San Cosme. Los que controlan la corrupción no miran para acá” sentenció Eduardo Morales, edil electo de esa localidad correntina, denunciando por supuesta corrupción a su hija, la intendenta de San Cosme, Verónica Morales Maciel.

“A lo mejor otra gente dude en denunciar a los hijos: si su hijo es corrupto pues tiene que denunciarlo porque así vamos a ir para adelante”, aseguró Morales.

Luego sumó más denuncias: “Acá se cobraron todas las cloacas y no hay un metro de cloacas, se comieron toda la plata (…). Fue el municipio, mi hija se quedó con el dinero, mi propia hija, pero acompañado por supuesto de los concejales”.

“Vinieron 325 mil pesos para bomberos que no existen en el pueblo, no hay bomberos”. También confirmó que no se habla con su hija intendenta.

Eduardo Morales así mismo dijo que años atrás también había denunciado a otra de sus hijas, Giovanna Morales, que, según contó, era por entonces la ex presidenta del Concejo: “Ella tuvo una causa por mal desempeño de sus funciones al no llamar en tiempo para que yo asuma”.

Finalmente, denunció que no lo dejan tomar posesión de su cargo en medio en una controversia que viene desde fines de 2015. Según informaron los medios locales, Morales fue supuestamente destituido por el Concejo, razón por la cual hizo una presentación judicial.

“El Concejo no funciona nunca, se juntan a escondidas 10 minutos y desaparecen. La justicia hace caso omiso a mi reclamo”, concluyó el denunciante.

Por Mercedes