El Ministerio de Educación de la Nación ya tiene listo el protocolo, con los “pisos mínimos”, que deberán cumplir todos los establecimientos educativos del país para volver a las clases presenciales. Entre ellos figura que los chicos estarán obligados a usar tapabocas caseros desde que salen de sus casas hasta que vuelven, y desde primer grado en adelante. Además, la distancia mínima entre alumnos en los colegios deberá ser siempre de 2 metros, pero puede reducirse a 1,5 metros dentro de las aulas, si se cumplen todas las medidas de higiene.
Aquellas escuelas que no dispongan de servicio de agua potable o no tengan las condiciones mínimas sanitarias, no podrán volver y se buscarán alternativas como la asistencia de un camión cisterna. Los recreos van a ser escalonados, siempre un grupo por vez. Y las puertas de los baños deberán quedar siempre abiertas. Las clases volverían en agosto en muchas provincias argentinas, pero se estima que no será posible en el AMBA y en Resistencia (Chaco) por la situación epidemiológica.
Todas estas definiciones fueron brindadas a la prensa por el ministro de Educación Nicolás Trotta, acompañado por el biólogo Diego Golombek, el funcionario que está a cargo del “Consejo Asesor para el regreso presencial a las aulas”. Esa comisión fue, precisamente, la que terminó de elaborar el protocolo, un documento que contiene 65 páginas, y que establece las condiciones obligatorias que deberá cumplir cada una de las escuelas del país para poder reabrir. Esas normas serán el piso de exigencias sobre el cual cada una de las provincias luego podrán añadir otras.
Según explicó Golombek, las disposiciones surgen de un trabajo en común con expertos de las áreas de salud, transporte, la arquitectura escolar e incluso especialistas en optimización combinatoria (para que todas las variables puedan llevarse a cabo en forma conjunta).
Esos expertos están estudiando, por ejemplo, cómo se puede combinar en las ciudades el transporte con los distintos horarios de ingreso y egreso de los estudiantes al colegio, para evitar que se produzcan aglomeraciones.
Desde el Ministerio de Educación afirman que el protocolo es lo suficientemente “robusto” como para que las autoridades de cada colegio puedan cumplirlo si se siguen esas pautas. De allí tiene que surgir si las aulas se dividirán en 2 o 3 grupos y cómo se escalonará el ingreso y el egreso de los estudiantes. Según dijo Trotta a Clarín, “todas las disposiciones son de cumplimiento posible para la realidad argentina. No están pensadas para Europa. Hay instituciones que no están en condiciones y se van a tener que readecuar. Las provincias y también la comunidad educativa deben fiscalizar que esto sea así.”.
Además de los protocolos de cumplimiento obligatoria, el documento contiene recomendaciones para que puedan llevarse a cabo. Una de ellas es que los colegios armen “aulas burbujas”, que mantengan separados siempre a los mismos grupos, para que puedan ser aislados todos juntos en el caso de que se identifique un caso sospechoso de Covid-19 o se produzca un contagio. “Lo de las burbujas es un ejemplo. Lo importante es buscar las alternativas para mantener el distanciamiento social”, precisó Golombek. Además de los protocolos de cumplimiento obligatoria, el documento contiene recomendaciones para que puedan llevarse a cabo. Una de ellas es que los colegios armen “aulas burbujas”, que mantengan separados siempre a los mismos grupos, para que puedan ser aislados todos juntos en el caso de que se identifique un caso sospechoso de Covid-19 o se produzca un contagio. “Lo de las burbujas es un ejemplo. Lo importante es buscar las alternativas para mantener el distanciamiento social”, precisó Golombek.
Con una vuelta tan irregular a las aulas, surgen muchas dudas con respecto a cómo se podrá organizar las familias. El ministro Trotta recordó que está vigente la resolución 207 del Ministerio de Trabajo, que permite la ausencia laboral justificada a todo adulto que esté a cargo de chicos en el marco de la suspensión de clases por la pandemia.
“Esto hay que sostenerlo porque el regreso va a ser dual, presencial y a distancia al mismo tiempo. Además, se va a privilegiar la concurrencia en el mismo día de los hermanos, para facilitar la organización familiar”, afirmó.
El protocolo también establece que no se podrán realizar eventos o reuniones dentro de los establecimientos educativos y deberá haber ventilación natural en todos los ambientes. Además, se suspenderá las clases por un día si se detecta un caso sospechoso, para poder desinfectar todo el colegio.
Según dijo el ministro Trotta se trabajará en estrategias especiales para esos estudiantes y docentes que, por ser población de riesgo, no pueden concurrir a la escuela en forma presencial. “Tenemos el enorme desafío de garantizar la continuidad de todos”, dijo.
Otras de las recomendaciones es que los docentes dicten clases en una sola escuela, algo que va contra la tradición argentina del “profesor taxi” en la escuela secundaria. “Si no se puede cumplir y hay contagios, puede haber contacto estrecho entre escuelas. Por eso lo escribimos así: que se aconseja que dentro de lo posible los docentes se circunscriban a una sola escuela. Vamos a volver de a poco, con los docentes que puedan asistir. Cuantos menos seamos para compartir espacios, mejor”, dijo Golombek.
La prioridad pedagógica va a estar puesta en que los alumnos de los últimos años de la primaria y la secundaria completen su ciclo lectivo, por lo cual serán los primeros en volver a clases. Después se incorporarían los chicos de primer grado, que están en su etapa de alfabetización, aunque hay ciertas dudas con respecto a los aspectos sanitarios con alumnos de tan corta edad.
El ministro Trotta dijo que, antes de volver, se harán campañas de información junto al Ministerio de Salud y que se aprovecharán las escuelas como centros de vacunación e información sobre las vacunas.
Las disposiciones para jardín, primaria y secundaria serán presentadas la semana que viene al Consejo Federal de Educación, que reúne a los ministros del área de todas las provincias. Se supone que ese protocolo será aprobado porque ese mismo Consejo participó de la elaboración. También hay un protocolo para la educación superior, que será presentado ante el Consejo de Universidades, que reúne los consejos de rectores de las universidades públicas y privadas.
Con respecto a los tiempos de reapertura, Trotta dijo que con los protocolos listos, serán los gobernadores (para la educación obligatoria) y rectores (universidades) quienes definan en qué momento y cómo se volverá a las aulas.
Desde el Ministerio consideran la reapertura de las escuelas como “un proceso que requiere una preparación previa y un control y supervisión efectivos una vez que se regrese a las clases presenciales”. Para que este proceso avance se plantean estos pasos.
Antes de abrir las puertas:
Capacitar a todo el personal docente y no docente, así como preparar a las familias a través de una campaña en las cuestiones sanitarias básicas relacionadas con COVID-19 y la reapertura de las aulas;
Articular a las escuelas con el sistema local de atención de salud;
Desarrollar un plan de mantenimiento preventivo de las instalaciones;
Asegurarse de contar con los insumos necesarios (elementos, materiales, equipamiento, mobiliario) según protocolo vigente;
Debe asegurarse el acceso a agua potable, jabón, toallas de papel descartables y cestos de basura;
Se debe garantizar provisión de alcohol en gel, o alcohol 70°, en todas las instalaciones;
Adecuar las aulas y espacios comunes para lograr el distanciamiento físico necesario;
Determinar la cantidad y disposición de estudiantes y la alternancia horaria y diaria para la asistencia; Colocar la señalética adecuada.
Una vez abiertas las puertas:
Establecer protocolos de ingreso y egreso de los establecimientos;
Diseñar protocolos de uso de transporte público y escolar escalonado y que aseguren las condiciones sanitarias básicas para el traslado;
Mantener en todo momento el distanciamiento social de 2 metros; en recintos con los alumnos sentados -con tapabocas- será de 1,5 metros para nivel primario en adelante;
Cumplir con los protocolos sanitarios ante la confirmación de un caso o de un contacto estrecho con caso confirmado de cualquier persona que haya estado en el establecimiento educativo;
Desarrollar estrategias para que quienes no puedan asistir a la escuela en las instancias presenciales puedan continuarlas en condiciones de mayor equidad posible de manera virtual;
Será obligatorio el uso correcto de un tapabocas casero que cubra boca, nariz y mentón;
Determinar acciones para el personal y estudiantes en condiciones de riesgo, que no puedan asistir a las instituciones, garantizando el derecho al trabajo y a la educación;
No se realizarán eventos o reuniones dentro de los establecimientos; Mantener ventilación natural en todas las instalaciones;
Realizar limpieza y desinfección constantes, especialmente en zonas de mayor contacto y circulación, y con cada cambio de turno;
Si se detecta un caso confirmado o sospechoso se suspenderán las clases por un día para realizar desinfección exhaustiva.


Rodo Claramonte