Los jardines maternales y de infantes afrontan durante el aislamiento por el coronavirus la difícil tarea de mantener el vínculo de docentes y niños con comunicaciones virtuales, actividades lúdicas para compartir en familia y el envío de cuadernillos o programas de radio para acercar las propuestas a las zonas rurales en distintas provincias.

Al tratarse del alumnado de más corta edad, de 2 a 5 años, especialistas consultados destacaron que en estos casos “depende 100% de que los padres se sienten con los alumnos a hacer las actividades”, mientras los jardines del sector privado reciben subsidios provinciales o ATP nacionales para solventar la caída de las mensualidades.
En Santiago del Estero, fuentes de la Dirección de Educación municipal indicaron que el trabajo “es constante no solo a través de la virtualidad, sino también con cartillas para poder llegar a los más de 4 mil niños y niñas de los jardines municipales”.

La subsecretaria de Educación y Cultura de la ciudad de La Banda, Stella Mirolo, expresó que “desde el inicio de la pandemia se implementaron nuevas estrategias para continuar con el rol educativo con el uso de las redes sociales como principal soporte de la transmisión de conocimientos y es así, que se logró cumplir con el cronograma establecido para el presente ciclo lectivo y reforzar el vínculo con los alumnos y sus familias”.

Rodo Claramonte