Todos los trabajadores monotributistas y autónomos que puedan acceder a los créditos de hasta $150.000 a tasa cero tendrán un banco asignado en el que hacer efectivo el uso del dinero, sin importar que no cuenten con una cuenta bancaria o una tarjeta de crédito.


Quienes cumplan con los requisitos informados por la AFIP para ser acreedores de la asistencia especial ante la caída en sus ventas producto del coronavirus, el organismo les informará mediante su domicilio electrónico (correo electrónico) cuál será el banco que tienen asignado para cobrar el préstamo.

La AFIP informará también a las entidades financieras, a través del Banco Central, quiénes son clientes que cada una estas tendrán asignados para depositarles el dinero en su cuenta corriente, en caso que quieran disponer de este.

“Todos los bancos estuvimos trabajando el fin de semana para cumplir con la normativa del Banco Central y tener listos nuestros sistemas para procesar el pedido de créditos ni bien nos llegue el listado de la AFIP”, explicaron  Télam desde uno de los principales bancos privados del país.

Ya que estos préstamos se efectivizan a través de tarjetas de crédito, quien acceda a uno de estos préstamos y no sea titular de una tarjeta, el banco que le fue asignado le dará una en forma gratuita y no tendrá que abonar ningún mantenimiento durante los 18 meses -6 meses de gracia más 12 meses de pago en cuotas- que dure el crédito.

En el caso de que se trate de personas sin cuenta bancaria, para evitar que estas deban concurrir a las sucursales para abrir una cuenta, serán los bancos los que se contacten con el beneficiario vía domicilio electrónico para iniciar el proceso de apertura y coordinar la entrega y habilitación de la tarjeta.

“A los listados de no clientes se les enviará un mail para acceder a una nueva cuenta y darlo de alta a través de un sistema digital y guiado”, explicaron las fuentes que, aseguraron, el mecanismo será similar para la mayoría de los bancos.

Asimismo, el dinero al que accedan no podrá ser cobrado en efectivo ni tampoco utilizado para comprar dólares ni la formación de activos externos y que, en caso de incumplir con esta normativa, la entidad bancaria podrá retirar los fondos de la tarjeta de crédito.

El crédito será otorgado en tres cuotas iguales, mensuales y consecutivas con un máximo de $150.000 para las categorías D en adelante y de hasta $104.370 para la categoría C, mientras que la A y B no podrán acceder ya que tienen destinado los $10.000 del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE).

La acreditación funcionará como un aumento en el saldo límite para consumo en las tarjetas y, en caso de no agotarse el total asignado para el mes, podrá acumularse para los períodos siguientes hasta que se complete el gasto.

Es importante recordar que las entidades bancarias no podrán rechazar el pago a los clientes que le asigne la AFIP ni cobrar por la emisión de la tarjeta o su mantenimiento y que, a su vez, arbitrarán mecanismos necesarios para la distribución de las tarjetas.

Por esto último, según confirmaron fuentes bancarias, los bancos mantuvieron diálogos con las empresas a cargo de las administración de tarjetas de crédito -Prisma y First Data- para acelerar los mecanismos de entrega de plásticos a los nuevos clientes.


Mercedes