La búsqueda por aclimatar el ambiente tiene consecuencias para la salud, no solo por los cambios de temperatura sino por otros factores que a menudo desconocemos.

Con las temperaturas elevadas, el uso del aire acondicionado se extiende a casi todos los ámbitos, por ejemplo;casas, oficinas, supermercados, medios de transporte, hoteles, hospitales, cines y teatros, entre muchos otros.

 “Los aparatos de aire acondicionado enfrían el aire, le quitan humedad y tienden a acumular polvo u otro tipo de sustancias orgánicas en los filtros. Todo ello favorece la irritación, inflamación o infección de las vías respiratorias”, explicó la doctora Ana Putruele, jefa de la División Neumonología del Hospital de Clínicas. 

“Los problemas más graves se relacionan con los gérmenes acumulados en los filtros sucios del aire acondicionado cuando no hay un mantenimiento adecuado”, alegó. 

Además, hay otras afecciones frecuentes causadas por el uso prolongado de estos aparatos:resfríos, laringitis, faringitis, sinusitis, crisis de alegrías, bronco espasmos en personas asmáticas y episodios de agravamiento de EPOCen casos más complejos. 

“Debido a que los aires acondicionados secan los conductos nasales, pueden causar irritación en las membranas mucosas. En ausencia de esta protección nos volvemos más vulnerables al ataque de algunos virus”, sostuvo la especialista. Y agregó que “el empleo del aire acondicionado favorece la permanencia de las personas en ambientes cerrados, con menor ventilación, facilitando de este modo la transmisión y el contagio de gérmenes”. 

En cuanto al uso del aire acondicionado a la hora de dormir, la especialista recomienda mantener latemperatura regulada entre 24 y 27º Cutilizando la función de modo nocturno, para no enfriar en exceso el ambiente durante la noche.

 “Durante el primer año de vida, las vías aéreas son muy estrechas y susceptibles a los cambios del medio ambiente, y cualquier infección o irritación puede dificultar la respiración normal. Para evitar la sequedad en el ambiente, se deben ventilar con frecuencia las habitaciones donde estará el niño, una hora al día como mínimo. De esta manera, aprovecharemos también para hacer descansos ya que no es recomendable tener continuamente en marcha el aire acondicionado. Hay que limpiar los filtros del equipo con frecuencia y garantizar su higiene, ya que se pueden acumular en su interior el polen, el polvo, los ácaros y los hongos. Es muy importante que el chorro de aire no esté enfocado directamente a los más pequeños”, explicó. 

Acondicionar el ambiente con una temperatura de entre 24 y 27 °C. El flujo del aire no debe ser directo sobre las personas.

Mantener siempre la humedad del ambiente, usando la función de ventilación.

Mantener los filtros limpios para evitar que se acumulen partículas alergénicas como polen, ácaros o polvo doméstico.

Utilización de ventiladores como opción de confort. El movimiento del aire y la evaporación de la humedad de nuestra piel producen sensaciones de descenso de temperatura entre 3 y 5º C.

Evitar cambios bruscos de temperatura. Regular la entrada y salida del calor al frío y del frío al calor.

Mercedes