Durante su visita a Israel, no pasó un solo día sin que  el Dr. Alberto Fernández y  el jefe de gabinete Santiago Cafiero intercambiaran opiniones. 

No pasó un solo día sin que Fernández y Santiago Cafiero intercambiaran opiniones. Justamente en esos contactos, tanto telefónicos como por WhatsApp, el joven nieto del que fuera ministro de Juan Domingo Perón en 1952 -Antonio Cafiero- le informó de la situación imperante en el ámbito local.-

“Continuamos la lucha para bajar la inflación”, palabras más palabras menos, fue una de las respuestas claves de los contactos comunicacionales. Tiene mucho trabajo Fernández en estos días para solucionar problemas que sin duda vienen de los últimos cuatro años y que por el momento parecen insalvables. Los precios siguen aumentando; la desocupación se mantiene; los salarios no logran alcanzar más de quince días y sólo renace la esperanza con ciertas medidas que van surgiendo y a las que para completarse aún les falta algún tiempo.

No termino de llegar y ya está armando las valijas para viajar a Italia, para reunirse con el Santo Padre, con quien lo une una real amistad hará conocer la situación general y, al mismo tiempo, insistirá en que visite el país para acrecentar esa paz y esa tranquilidad que puede darle Francisco a su lugar de origen. Al propio tiempo, ayer, hoy y mañana, el mandatario buscará lineamientos generales para extender su visita a Europa. Están previstas reuniones con mandatarios de Francia y España, además de Italia. La voz argentina sobre las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) también será relevante en estos casos.

“Un poco de comprensión”, insisten en pedir los funcionarios argentinos que hace aproximadamente cuarenta y cinco días se instalaron en la Casa Rosada para comenzar a gestionar durante cuatro años y quizás, en su momento, si alguna vez las cosas se superan, por más tiempo. Usted juzgará, señor lector.

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Mercedes