La copiosa lluvia caída desde muy temprano en Santiago provocó problemas en la circulación de vehículos. Los colectivos no fueron la excepción y es así que muchas líneas que circulan por esta Capital no pudieron abandonar sus bases para realizar sus recorridos diarios.

Las unidades optaron por esperar que la abundante lluvia calmara generando demoras y malestar en los usuarios que desde muy temprano se dirigían a sus trabajos.

El agua caída anegó rápidamente las arterias céntricas y tornó intransitables las calles en algunos barrios, lo cual también complicó la circulación de remises y vehículos particulares.

Mercedes