“Menos mal que el peronismo está gobernando en este momento”, fue una de las definiciones principales del presidente Alberto Fernández, durante el acto oficial por el aniversario 75 del Día de la Lealtad, que se hizo mito en la masiva marcha obrera en la Plaza de Mayo en 1945 en apoyo a Juan Domingo Perón.
En un discurso de poco más de 20′, el mandatario subrayó que aquel 17 de octubre “la historia cambió para siempre” en Argentina y trazó un paralelo entre la emergencia de la pandemia, la masiva convocatoria de autos en las calles de todo el país por la festividad justicialista y las marchas opositoras contra el Gobierno.
“Leí que decían que este era el antibanderazo. Sentimos solo amor por nuestro pueblo, acá no hay odios ni rencores. Aquí lo que hay es ganas de poner de pie a la Argentina”, planteó.
Fernández hizo una comparación con el origen del peronismo y aseguró que el Día de la Lealtad de 1945 significó el mensaje de “un pueblo” que “vio a su coronel, al que le había dado derechos y un lugar en la sociedad, y salió a la calle a reclamar por ese dador de derechos”. “Todos entendieron que había una Argentina invisible que muchos creían que no existía”, aseguró.
El presidente opinó también sobre el peculiar momento en el que le toca ejercer el cargo: “El peronismo ha querido que ahora me toque a mí. Yo decía que noto como cierta similitud, porque también a nosotros nos toca hacernos cargo en medio de la tragedia que significa la pandemia”.
En uno de los momentos más destacados de su alocución, Fernández hizo mención a un comentario anecdótico que le expresó el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, quien le dijo: “Dios debe ser peronista, porque menos mal que el peronismo está gobernando en este momento”.
“A la Argentina enferma la vamos a curar nosotros, y la vamos a curar sin odios. Las víctimas del odio fuimos nosotros. Vamos a terminar con esa Argentina del odio”, concluyó.
Un 17 de octubre atípico
La actividad se desarrolló en modalidad virtual y se inició esta tarde por las redes sociales, aunque la jornada arrancó más temprano con una caravana por el centro porteño y una visita oficial de Alberto Fernández a la Isla Martín García, el emblemático sitio donde estuvo detenido Juan Domingo Perón hace 75 años antes de ser liberado tras una masiva .
El acto en la CGT arrancó a las 15 en el salón Felipe Vallese. Allí Alberto Fernández fue el único orador por la fecha conmemorativa, con un discurso que se inició antes de las 17.
Otros dirigentes del Frente de Todos tuvieron su participación desde un video, donde estuvieron representantes de los distintos sectores: José Luis Gioja por el PJ, el intendente de Hurlingham, Juan Zabaleta, el titular de la CTA, Hugo Yasky, y el dirigente del Movimiento Evita, Emilio Pérsico, por los movimientos sociales. Además, tendrán su cuota de intervención en la secuencia Andrés “Cuervo” Larroque por el frente de Unidad Ciudadana, Malena Galmarini por el Frente Renovador y Héctor Daer como cotitular de la CGT.
El salón Felipe Vallese, en el primer piso de la CGT, tiene 300 butacas pero hubo solo unos 50 invitados presenciales, mientras que otros formarán parte del convite de manera virtual. Alberto Fernández entró caminando a las 16.36 por Azopardo, desde la esquina de Estados Unidos, junto a los secretarios de Estado Julio Vitobello y Gustavo Béliz. Lo recibieron en la puerta Héctor Daer y Andrés Rodríguez (UPCN).
El día tuvo una ausencia clave: Cristina Kirchner no fue de la partida en la central obrera. La CGT no es el lugar ideal para la vicepresidenta, quien mantiene un historial de desencuentros con los dirigentes del movimiento obrero.
A Azopardo llegaron siete gobernadores: Axel Kicillof (Provincia de Buenos Aires) Mariano Arcioni (Chubut), Jorge Capitanich (Chaco), Gustavo Bordet (Misiones), Sergio Uñac (San Juan), Raúl Jalil (Catamarca) y Juan Manzur (Tucumán). Vinieron todos juntos, tras encontrarse previamente en la casa de la provincia de Tucumán.
La lista de invitados presenciales incluyó también a dirigentes de la primera plana del Frente de Todos, como el titular de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, el jefe de la bancada de diputados en la Cámara baja, Máximo Kirchner.
Del lado del conurbano bonaerense fueron incluidos la vicegobernadora Verónica Magario, el secretario de Relaciones Parlamentarias de la Nación, Fernando “Chino” Navarro, y los intendentes Mayra Mendoza (Quilmes), Gustavo Menéndez (Merlo), Jorge Ferraresi (Avellaneda), Fernando Gray (Esteban Echeverría), Juan Andreotti (San Fernando) y Blanca Cantero (Presidente Perón).
De parte del sindicalismo, además de Daer y Andrés Rodríguez, tuvieron prevista su silla en el salón Gerardo Martínez (UOCRA) José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Antonio Caló (UOM), Hugo Benítez (Textiles) y Roberto Baradel (Suteba).

Rodo Claramonte

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