El médico, que revolucionó la cardiología a nivel mundial, se quitó la vida agobiado por las deudas de su fundación.

Favaloro tenía 77 años y seguía trabajando a diario en su fundación. La autopsia confirmó que su muerte ocurrida un sábado cerca de las 16.45 en el baño de su departamento de Palermo Chico- fue a causa de un suicidio. “Fue un tiro en el pecho, que salió por la espalda”, dijo en ese momento a Clarín el médico forense Osvaldo Raffo.

Días después, fuentes judiciales confirmaron que Favaloro se había matado por su situación financiera. En una de las cartas que dejó -siete sobres blancos apilados uno encima del otro en la mesa principal del comedor- decía que había resuelto suicidarse por la desesperante deuda que mantenía con diferentes bancos y organismos. En los últimos años, la Fundación Favaloro había acumulado una deuda estimada en 50 millones de pesos.

Favaloro quedó en la historia como el hombre que revolucionó la cardiología. Estuvo frente al equipo médico que el 9 de mayo de 1967, en la Cleveland Clinic (Estados Unidos), operó a una mujer con una nueva técnica, el bypass aortocoronario. La operación fue un éxito, la técnica fue mejorada, y aún hoy, 50 años después, el bypass sigue vigente y se lo usa en los cuadros más complicados. Representa el 30% de las operaciones cardíacas.

Sigue siendo un ejemplo para los médicos, estudiantes de medicina, y para toda la comunidad argentina. Su alto reconocimiento quedó en evidencia este mes, cuando la Fundación Favaloro organizó una gala solidaria que contó con la presencia del presidente Mauricio Macri, su esposa Juliana Awada, las estrellas del espectáculo Mirtha Legrand y Susana Giménez, junto a representantes del mundo empresarial.

 

Por Mercedes