El Presidente empezó a desplegar su estrategia en las reuniones que mantuvo condirigentes de la oposición este viernes. Los planes de Scioli para el futuro y un inesperado gesto del Papa Francisco.
Efectivamente, el equipo de comunicación preparó al candidato de Cambiemos para que funcione en los debates como él quería, el jefe afectivo y tolerante de una familia integrada por personalidades diversas, con visiones y experiencias distintas, pero con la misma vocación a favor de la Argentina. Ese es el primer dato. Macri quería que se viera su vocación política favorable al diálogo, sin importar ideologías. Pero no le alcanzaba con eso. Pretendía ser visto como un padre integrador.