Empoderamiento de la mujer en educación financiera

El objetivo de la educación financiera es expandir la capacidad de las personas para que puedan tomar mejores decisiones respecto a cómo usar y gestionar su dinero.

manos unidas para lograr el empoderamiento de la mujer

La mujer siempre ha estado íntimamente ligada a las finanzas familiares sin ser ello reconocido por la sociedad o por las mujeres mismas. A mediados de la década del 70, aparecieron las “micro finanzas”, que son los servicios financieros orientados a la población económicamente más necesitada. Arrancaron de manera informal, dándole un rol protagónico a la mujer: un crédito que le permita llevar adelante su emprendimiento, generando ingresos y, por ende, mejoras en su calidad de vida y de quienes le importan.

Esto demostró que los más vulnerables necesitan también servicios financieros, que generan un círculo virtuoso. La mujer comienza administrar su dinero, a tomar otro rol dentro de la economía familiar, que luego se exterioriza en la sociedad en general.

Las instituciones de microfinazas (IMF) otorgan servicios financieros, entre ellos, el más conocido es el microcrédito. El mismo se entrega en diferentes modalidades: (i) con garantía solidaria, donde un grupo de personas, generalmente entre 4 y 5, responden solidariamente si alguno incumple; (ii) a través de una banca comunal, generalmente formada por 20 a 25 mujeres quienes administran como un banco el dinero que una IMF les entrega, o (iii) como un crédito individual.

Ahora bien, con el acceso al crédito y otros servicios financieros, sobre todo en este tipo de población, aparecen las responsabilidades de las IMF de no sobre-endeudar a las personas, de acompañarlas en la toma de decisiones, de no retener a un cliente…y es ahí donde comenzamos a hablar de “Educación Financiera”.

Pero, ¿qué es la Educación Financiera? La Organización Internacional del Trabajo (OIT) afirma que la Educación Financiera les permites a las personas adquirir conocimientos y herramientas esenciales en materia de gestión financiera. El objetivo de la educación financiera es expandir la capacidad de las personas para que puedan tomar mejores decisiones respecto a cómo usar y gestionar su dinero.

Luego de recorrer diez años con el Premio Propulsar para micro emprendedores en Argentina, los aprendizajes han sido muchos. Un 80% de las personas participantes son mujeres, de las cuales 50% generan el principal ingreso del hogar. Estas emprendedoras conocen muy bien su profesión, oficio, o servicio que ofrecen, pero poseen pocos conocimientos sobre finanzas o les falta animarse a acerarse a las finanzas. Para ellas comenzamos a ofrecer el Curso de la OIT en Educación Financiera. El mismo inicia con la identificación de objetivos personales, el armado de un presupuesto (distinguiendo ingresos y egresos, variables y fijos), entender qué es el ahorro, cómo se ahorra, cuál es el costo de pedir prestado, cómo evitar el sobre endeudamiento, conocer los medios de pago y las instituciones financieras.

La transformación que ocurre en las personas que participan en esa semana intensa de capacitación es sorprendente. Cada emprendedor y emprendedora comparte su historia personal y crediticia, vence barreras culturales y hace propias las herramientas aprendidas.

El mayor valor está, quizás, en la confianza generada, que se llevan las mujeres emprendedoras a partir del conocimiento, el intercambio y la construcción colectiva de un saber.

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